El malvavisco (Althaea officinalis) es una planta perenne de la familia de las malváceas, pariente de la malva, originaria de Europa y Asia. Su raíz y sus hojas contienen hasta un 30 % de mucílagos, largas cadenas de polisacáridos que, al entrar en contacto con el agua, forman un gel cremoso. Esta particularidad explica su uso milenario para aliviar las mucosas irritadas de las vías otorrinolaringológicas, digestivas, urinarias y cutáneas. Está reconocida por la Farmacopea Europea y la EMA.
Sus propiedades emolientes se basan en un mecanismo físico: los mucílagos recubren las mucosas con una película protectora. Se recomienda tradicionalmente para:
Las formas farmacéuticas se eligen en función del objetivo:
La acción mecánica de los mucílagos recubre la mucosa faríngea y calma el reflejo de la tos gracias a su efecto de barrera. El malvavisco es una de las plantas mejor documentadas en los jarabes para suavizar la garganta y se utiliza para tratar la tos seca por irritación. Cualquier tos que dure más de 7 días o vaya acompañada de fiebre justifica una consulta médica.
En la mucosa gástrica, el gel mucilaginoso recubre la pared y proporciona alivio en caso de ardor y reflujo. En cuanto al intestino, los mucílagos aumentan suavemente el volumen de las heces y facilitan su paso, lo que la convierte en una aliada contra el estreñimiento leve y los intestinos sensibles. Es imprescindible una hidratación suficiente durante el tratamiento.
En uso externo, sus propiedades emolientes calman las rojeces, las pieles reactivas y los pequeños eritemas. Se utiliza en bálsamos destinados a tratar eritemas y heridas superficiales, como complemento de una limpieza adecuada. En caso de lesiones cutáneas extensas o quemaduras profundas, es imprescindible consultar a un médico.
Tradicionalmente, la raíz de malvavisco masticada se utilizaba durante la dentición. Hoy en día, su uso en lactantes y niños pequeños siempre debe consultarse con un farmacéutico o un pediatra, especialmente antes de los 12 meses, para elegir la forma y la dosis adecuadas.
Las sinergias vegetales dependen de la indicación: