Existen varias plantas con propiedades cicatrizantes, hemostáticas y antisépticas demostradas para el tratamiento natural de las heridas superficiales:
Estas plantas se utilizan en infusión enfriada (compresas), en tintura madre diluida o en pomada estandarizada, siempre sobre una herida limpia y desinfectada.
La miel medicinal (miel de Manuka o miel L-Mb estéril irradiada con rayos gamma) es un apósito biológico activo utilizado en el cuidado profesional de las heridas. Sus mecanismos de acción son múltiples: actividad antibacteriana directa (peróxido de hidrógeno, metilglioxal que inhibe las biopelículas), medio ácido (pH 3,5-4,5) desfavorable para los patógenos, mantenimiento de un entorno húmedo que favorece la cicatrización y desbridamiento osmótico suave de los tejidos necróticos. Los estudios clínicos avalan su uso en heridas crónicas (escaras, úlceras venosas, heridas diabéticas) resistentes a los apósitos convencionales. Está disponible en forma de bálsamo (uso cutáneo sin prescripción) o de apósito impregnado (producto sanitario, se recomienda el asesoramiento farmacéutico).
La pomada homeopática Cicaderma (caléndula, hipérico, belladona, equinácea) se utiliza mediante aplicación local en pequeñas heridas superficiales, rozaduras y grietas. Hypericum perforatum es la cepa de referencia para las heridas en zonas ricas en terminaciones nerviosas (dedos de las manos y de los pies, espalda) y las heridas penetrantes dolorosas. La caléndula (en gránulos o pomada) está indicada para heridas con bordes bien definidos (cortes, incisiones). Staphysagria es adecuada para heridas quirúrgicas. Estas cepas se utilizan como complemento de una desinfección y un apósito adecuados, nunca en su lugar.
El aceite esencial de árbol de té (Melaleuca alternifolia, con un contenido dominante de terpinol-4-ol del 30-40 %) es antibacteriano (Gram+ y Gram-), antifúngico y antiviral, con una eficacia documentada in vitro frente al Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (SARM). Se utiliza diluido al 5-10 % en un aceite vegetal sobre pequeñas contusiones y heridas superficiales desinfectadas. Nunca se debe aplicar sin diluir sobre una mucosa o una herida profunda abierta. El extracto de semillas de pomelo es un antiséptico natural complementario de amplio espectro, que se puede utilizar diluido para limpiar pequeñas heridas leves.
Las tiritas microporosas (adhesivo acrílico hipoalergénico, sin caucho natural) permiten una fijación firme sin causar traumatismos cutáneos al retirarlas; el desprendimiento de las tiritas clásicas es una causa frecuente de lesiones adicionales en pieles frágiles o en personas mayores. Las fisuras cutáneas (periungueales, labiales, digitales) se benefician del apósito microporoso, que mantiene los bordes de la fisura en contacto sin oclusión total. Estos apósitos también se utilizan para mantener en su sitio los apósitos de miel medicinal o las compresas de caléndula.