La malva silvestre (Malva sylvestris) es una planta herbácea bianual de la familia de las Malváceas, pariente de la malva real. Sus flores, de un característico color violeta, contienen mucílagos, flavonoides y antocianinas, responsables de su color. Incluida en la Farmacopea Europea, se utiliza tradicionalmente para suavizar las mucosas respiratorias, digestivas y oculares. Mientras que en el caso del malvavisco se utiliza sobre todo la raíz, la malva se emplea principalmente a partir de sus flores y hojas.
Sus propiedades emolientes se deben a su alto contenido en mucílagos, complementado por la acción antioxidante de los flavonoides. Se recomienda tradicionalmente para:
Existen varias formas galénicas según el uso previsto:
El gel mucilaginoso recubre mecánicamente la mucosa faríngea y atenúa el reflejo de la tos gracias a su efecto barrera. Esta acción explica su uso tradicional en los jarabes para aliviar la garganta y en las infusiones de invierno. También es eficaz para la tos seca de origen irritativo. Cualquier tos que dure más de 7 días o que vaya acompañada de fiebre requiere una consulta médica.
A nivel intestinal, los mucílagos aumentan el volumen de las heces y facilitan su paso, lo que la convierte en una aliada contra el estreñimiento leve y los intestinos propensos a la hinchazón. Para preservar el bienestar digestivo, se recomienda utilizarla en curas breves, con una hidratación suficiente.
En uso externo, su acción emoliente alivia las rojeces, la piel apagada y las pequeñas irritaciones. Se utiliza en compresas para tratar eritematosis y favorece la cicatrización superficial, como complemento de una limpieza adecuada.
Sí, es una de las particularidades de la malva frente a la malvavisco: una decocción filtrada y templada, aplicada durante 10 minutos sobre los párpados cerrados, alivia los párpados sensibles y los ojos cansados tras pasar tiempo frente a la pantalla. Cualquier sospecha de conjuntivitis, dolor ocular o trastorno visual justifica una consulta médica inmediata.
Las sinergias vegetales se eligen en función de la indicación: