Tres tipos de conjuntivitis con mecanismos y tratamientos distintos. La viral (adenovirus) se caracteriza por secreciones transparentes, suele afectar a ambos ojos y se cura espontáneamente en 1 o 2 semanas; los antibióticos no son eficaces. La bacteriana (Staphylococcus aureus, Haemophilus) se caracteriza por secreciones purulentas de color amarillo verdoso y párpados pegados al despertarse; los antibióticos tópicos reducen la duración a entre 5 y 7 días. La conjuntivitis alérgica, que no es contagiosa, se caracteriza por un prurito intenso, lagrimeo bilateral claro y quemosis tras la exposición a un alérgeno. Un profesional sanitario orientará al paciente hacia el tratamiento adecuado en función del cuadro clínico.
Las conjuntivitis virales recurrentes son indicio de una inmunidad local debilitada.La equinácea (Echinacea purpurea, extracto estandarizado) activa los macrófagos y las células NK a través de su arabinogalactano, que constituye la primera línea de defensa contra los adenovirus. Un metaanálisis Cochrane (Karsch-Völk et al., 2015) confirma una reducción del 10 al 58 % de los episodios infecciosos de las mucosas, dependiendo del preparado. Se recomienda un tratamiento preventivo de 8 semanas durante los periodos de riesgo.
El terpinén-4-ol del aceite esencialde árbol de té (Melaleuca alternifolia) es un antibacteriano documentado contra S. aureus y S. epidermidis, y eficaz contra el demodex palpebral —un parásito a menudo asociado a la blefaroconjuntivitis crónica—. Para uso ocular, nunca se debe utilizar puro, sino únicamente en formulaciones oftálmicas certificadas con una concentración muy baja (0,05 %), y nunca mediante instilación directa. En cuanto a los colirios y soluciones adecuadas, en la página dedicada a los colirios se detallan los productos disponibles.
El gelde aloe vera (grado oftálmico) contiene polisacáridos mucoadhesivos que forman una película hidratante sobre la conjuntiva, lo que reduce la sensación de picor. Su acemanano inhibe las citoquinas proinflamatorias IL-1β y TNF-α in vitro.El agua floral de rosas (Rosa damascena, pH 4,5-5) ejerce una acción astringente suave y reduce el eritema conjuntival gracias a su geraniol y su feniletanol. Estos dos principios activos se utilizan como cuidados de confort, no como tratamientos para una infección activa.
La conjuntivitis viral y bacteriana se transmite por contacto directo con las secreciones oculares o a través de las manos contaminadas. Lavarse las manos con agua y jabón durante 30 segundos antes y después de cualquier contacto con los ojos, no compartir toallas ni cosméticos, y cambiar la ropa de cama desde el primer día. Las lentes de contacto deben retirarse durante todo el episodio.
La conjuntivitis alérgica es la forma más molesta en el día a día: el intenso picor lleva a frotarse los ojos, lo que agrava la inflamación conjuntival. El tratamiento natural combina varios enfoques: evitar el alérgeno siempre que sea posible, compresas frías (vasoconstrictoras inmediatas), lágrimas artificiales con ácido hialurónico para diluir el alérgeno y reducir la irritación por contacto, y antihistamínicos naturales (quercetina, equinácea) como complemento oral. La vitamina C (500 mg/día) reduce la liberación de histamina por parte de los mastocitos conjuntivales, según estudios clínicos. En caso de síntomas graves o si las medidas naturales no surten efecto, se pueden adquirir colirios antihistamínicos o antidesgranulantes de mastocitos previa consulta con un farmacéutico.