Las dificultades para conciliar el sueño (latencia > 30 minutos) se producen cuando se alteran los mecanismos fisiológicos que inducen el sueño. Conciliar el sueño es el resultado de un equilibrio entre dos procesos: la presión homeostática del sueño (acumulación de adenosina cerebral durante la vigilia) y el ritmo circadiano (señal de melatonina producida por la glándula pineal al caer la noche). Cualquier alteración prolonga la latencia: la luz azul de las pantallas inhibe la melatonina; el estrés yla ansiedad mantienen elevados los niveles de cortisol (hormona de la vigilia); y la cafeína bloquea los receptores de adenosina. El descenso de la temperatura corporal central (aproximadamente -0,5 °C) también es imprescindible para conciliar el sueño: una habitación demasiado cálida retrasa significativamente la conciliación del sueño.
Solo hay un medicamento sin receta específicamente indicado para las dificultades ocasionales para conciliar el sueño: la doxilamina (antihistamínico H1 sedante, 15 mg, comprimidos divisibles). Su mecanismo de acción se basa en el bloqueo de los receptores H1 cerebrales; la sedación se produce en un plazo de 30 a 60 minutos y dura entre 6 y 8 horas. Su uso está reservado a adultos (contraindicado en menores de 15 años) y a tratamientos cortos (< 5 días consecutivos), ya que se desarrolla tolerancia rápidamente. Está contraindicada en caso de glaucoma, adenoma prostático, epilepsia y en combinación con sedantes o alcohol. Para lograr un equilibrio nervioso duradero, son preferibles, en general, los enfoques fitoterapéuticos.
La melatonina exógena de liberación inmediata (de 0,5 a 1 mg, 30 minutos antes de acostarse) es el principio activo de primera línea para las dificultades funcionales para conciliar el sueño. Su acción es cronobiótica (reinicia el reloj circadiano) y no sedante: indica al organismo que es hora de dormir sin provocar sedación. Es especialmente eficaz en el desfase circadiano, el jet lag y el trabajo por turnos. LaL-teanina (aminoácido del té verde, 100-200 mg), combinada con la melatonina, mejora la conciliación del sueño mediante un mecanismo complementario: aumenta las ondas alfa cerebrales (relajación con estado de alerta) y potencia la melatonina sin tener por sí misma ningún efecto sedante.
Varias plantas actúan específicamente sobre la latencia del sueño mediante mecanismos complementarios:
Las infusiones para dormir a base de varias plantas (pasiflora + tilo + melisa + manzanilla) constituyen un enfoque suave para las dificultades leves para conciliar el sueño.
La higiene del sueño suele ser más eficaz que los suplementos para las dificultades funcionales para conciliar el sueño. Se han documentado cinco factores clave:
Un sueño no reparador, a pesar de conciliar el sueño correctamente, apunta a otras causas que deben investigarse.
Dificultades ocasionales para conciliar el sueño (unas pocas noches a la semana, < 4 semaines) sont banales et répondent aux approches décrites. La consultation médicale s'impose lorsque la latence d'endormissement reste > de 45 a 60 minutos a pesar de una higiene del sueño adecuada y un tratamiento complementario bien llevado a cabo durante 3 o 4 semanas, o cuando vayan acompañadas de somnolencia diurna incapacitante, trastornos del estado de ánimo persistentes o repercusiones profesionales o sociales. En este caso, debe plantearse la posibilidad de un insomnio crónico y proponerse como primera opción la terapia cognitivo-conductual del insomnio (TCC-I), el único enfoque cuya eficacia es superior a la de los somníferos a largo plazo y que no conlleva riesgo de dependencia.