El ginkgo biloba es un árbol originario de Asia, considerado una de las especies vegetales más antiguas que aún existen (más de 270 millones de años). Sus hojas en forma de abanico contienen principios activos específicos: los flavonoides (quercetina, kaempferol) y los terpenos (ginkgólidos, bilobalida). Estos compuestos explican sus usos tradicionales, orientados a la microcirculación y las funciones cognitivas. Los extractos comercializados están estandarizados (por lo general, un 24 % de flavonoides y un 6 % de terpenos). Se suele combinar con plantas que favorecen la circulación, como la vid roja y el castaño de Indias, o con plantas tónicas como el ginseng.
La EMA (Agencia Europea de Medicamentos) reconoce el extracto estandarizado de hojas de ginkgo en dos contextos distintos. Como uso bien establecido (well-established use), para la mejora de los trastornos cognitivos relacionados con la edad y de la calidad de vida en casos de deterioro cognitivo leve en adultos. En uso tradicional, para el alivio de la sensación de pesadez en las piernas y las molestias circulatorias en las extremidades, tras haber descartado un médico la presencia de una patología grave. El ginkgo no constituye un tratamiento preventivo ni curativo de las enfermedades neurodegenerativas, y cualquier sintomatología cognitiva marcada debe ser objeto de una evaluación médica. Preservar la barrera cutánea y llevar un estilo de vida saludable completan el enfoque.
Para reforzar la memoria y la concentración intelectual, especialmente en personas mayores:
Se recomienda combinarlo con unos buenos hábitos de sueño, actividad física regular y estimulación cognitiva.
Para mejorar la circulación sanguínea y aliviar la sensación de piernas pesadas, el ginkgo se utiliza tradicionalmente para favorecer la microcirculación en las extremidades (manos y pies fríos, sensación de pesadez). Se integra en los tratamientos fitoterapéuticos para la circulación venosa en curas de 6 a 8 semanas. En el caso de personas propensas a sufrir tinnitus o vértigos relacionados con la microcirculación del oído interno, a veces se utiliza como tratamiento complementario, siempre que se haya realizado previamente un diagnóstico médico, ya que estos síntomas pueden deberse a múltiples causas que requieren una evaluación. Se recomienda combinarlo con medidas sencillas: caminar, elevar las piernas e hidratarse.
El ginkgo se presenta en varias formas galénicas. Las cápsulas y los comprimidos de extracto seco estandarizado (EGb 761 o equivalente, 24 % de flavonoides / 6 % de terpenos) constituyen la presentación farmacéutica de referencia, la más dosificada y la más estudiada.El extracto líquido o la tintura madre ofrecen una rápida absorción y una dosis adaptable. Los ampollos orales son adecuados para curas puntuales.La infusión de hojas secas aporta un enfoque tradicional más suave, pero menos concentrado en principios activos estandarizados. La cura clásica dura entre 6 y 12 semanas, y puede repetirse tras un intervalo terapéutico. Por lo general, se toma durante las comidas para limitar las molestias digestivas. Es preferible utilizar extractos estandarizados para garantizar una dosis reproducible de flavonoides y terpenos.
El ginkgo biloba presenta un riesgo hemorrágico que exige precauciones estrictas. Está formalmente contraindicado con anticoagulantes y antiagregantes plaquetarios (AVK como la warfarina, la aspirina, el clopidogrel, la heparina y el AOD), cuyos efectos puede potenciar de forma peligrosa. Debe suspenderse al menos entre 1 y 2 semanas antes de cualquier intervención quirúrgica o tratamiento dental que implique sangrado, debido al mayor riesgo hemorrágico. Los trastornos de la coagulación y los antecedentesde accidente vascular hemorrágico constituyen contraindicaciones. El ginkgo puede interactuar con los antidiabéticos, los antihipertensivos, algunos antidepresivos (riesgo de síndrome serotoninérgico con los ISRS) y los antiepilépticos (disminución del umbral epiléptico). Las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia deben evitar el ginkgo. Es imprescindible consultar previamente con un médico o un farmacéutico en el caso de cualquier persona que siga un tratamiento crónico. Al inicio del tratamiento pueden aparecer trastornos digestivos o dolores de cabeza leves.
El ginkgo se combina tradicionalmente con otras plantas en función del objetivo que se persiga, respetando las contraindicaciones hemorrágicas. Para el apoyo cognitivo y como tónico, se combina con el ginseng y la rodiola en formulaciones adaptógenas. Para el bienestar circulatorio, complementa a la vid roja y al castaño de Indias, plantas circulatorias de referencia. Para el apoyo a la visión, complementa los complementos alimenticios destinados a la buena visión (luteína, zeaxantina, arándano). Estas combinaciones están disponibles en formulaciones ya preparadas o pueden elaborarse de forma individual. Debido a la acumulación de efectos fluidificantes, cualquier combinación con varias plantas circulatorias requiere el asesoramiento de un farmacéutico en personas con riesgo de hemorragia.
Hay varios criterios que permiten identificar un producto fiable. La estandarización en flavonoides (24 %) y en terpenos lactónicos (6 %) es el criterio más importante: solo los extractos estandarizados garantizan una dosificación reproducible de los principios activos. La etiqueta Bio AB o Ecocert garantiza la ausencia de residuos de pesticidas. La mención delextracto de referencia (tipo EGb 761) acredita una calidad farmacéutica contrastada. Debe especificarseel origen de las hojas y el método de extracción. El contenido en ácidos ginkgólicos debe controlarse y limitarse (por debajo de 5 ppm), ya que estos compuestos son potencialmente alergénicos y tóxicos en dosis elevadas. El envase en frasco opaco protege los principios activos sensibles a la luz. Evítese el uso de productos no estandarizados cuya concentración en principios activos resulte impredecible.