El fresno común (Fraxinus excelsior) es un árbol de gran tamaño de la familia de las Oleáceas, presente en toda Europa y ampliamente utilizado en la fitoterapia tradicional. Son sobre todo sus hojas las que se utilizan: contienen flavonoides (rutosida, quercetina), iridoides (ligstrosida, frenosida), cumarinas y mannitol. Esta composición explica su doble acción analgésica articular y diurética uricosúrica, reconocida por la EMA para el tratamiento sintomático de los dolores articulares leves.
Sus propiedades tradicionales abarcan tres ámbitos que se refuerzan mutuamente:
Su característica única radica en la combinación de una acción analgésica local y un efecto drenante general. Mientras que otros analgésicos vegetales actúan únicamente sobre el dolor (harpagofito) o únicamente sobre el drenaje (abedul), el fresno actúa en ambos frentes. Esta doble acción la convierte en una planta fundamental en los tratamientos naturales para el bienestar articular y la fitoterapia articular, especialmente útil en casos de artrosis con retención de líquidos.
El fresno es una de las pocas plantas medicinales que ejerce un efecto uricosúrico documentado: favorece la eliminación renal del ácido úrico sin actuar sobre su síntesis. Esta propiedad la hace tradicionalmente interesante como complemento en casos de hiperuricemia y crisis de gota, junto con el tratamiento médico y una alimentación adecuada. No se debe interrumpir ningún tratamiento hipouricémico sin consejo médico.
Su efecto diurético lo convierte en un aliado de las curas drenantes estacionales, especialmente útil para la sensaciónde piernas pesadas y los edemas leves de las extremidades inferiores. Se combina de forma natural con sus «vecinos» del grupo circulatorio, el castaño de Indias y la vid roja, para potenciar la acción venotónica y drenante.
Las formas galénicas dependen del objetivo:
Las sinergias vegetales dependen del objetivo: