Un grano de acné es una lesión inflamatoria activa, enrojecida y, a menudo, dolorosa, que se distingue de un comedón por la presencia de una reacción inmunitaria local. Se forma cuando un folículo obstruido por sebo y células muertas se convierte en un caldo de cultivo para la proliferación bacteriana, lo que desencadena una respuesta inflamatoria visible en forma de enrojecimiento e hinchazón localizados, que la niacinamida ayuda a calmar desde los primeros síntomas.
Las espinillas del acné pueden adoptar diversas formas en función de la profundidad y la intensidad de la inflamación. La pápula es una pequeña protuberancia roja, firme y sin pus visible. La pústula presenta un centro blanco o amarillento lleno de pus, más superficial. El nódulo, más profundo y doloroso, corresponde a una inflamación extensa bajo la piel, sin cabeza visible, y suele dejar una cicatriz una vez que se reabsorbe.
La Cutibacterium acnes, una bacteria presente de forma natural en la piel, prolifera de forma excesiva en un folículo obstruido y rico en sebo, un entorno propicio para su crecimiento. Esta proliferación desencadena la respuesta inflamatoria que da lugar a las pápulas y pústulas.El árbol del té, con reconocidas propiedades antibacterianas, se utiliza tradicionalmente en aplicación local diluida para limitar esta proliferación bacteriana en los granos incipientes.
El ácido salicílico, aplicado localmente sobre el grano nada más aparecer, ayuda a reducir la inflamación y a acelerar su reabsorción gracias a su capacidad para penetrar en el folículo obstruido, sin provocar la irritación asociada a principios activos más agresivos.
Reventar o exprimir un grano de acné con los dedos conlleva el riesgo de propagación bacteriana en profundidad, lo que agrava la inflamación y aumenta el riesgo de que quede una cicatriz permanente, así como el riesgo de una sobreinfección cutánea, comoel impétigo, en caso de manipularlo con las manos sin lavar. Es preferible dejar que el grano evolucione de forma natural o acudir a un profesional para que lo extraiga en condiciones de higiene controladas.
Se recomienda acudir al dermatólogo en caso de gran cantidad de granos, nódulos dolorosos recurrentes, cicatrices que persisten o si los tratamientos locales no dan resultado tras varias semanas de uso regular. Se puede considerar la toma de suplementos de zinc por vía oral como complemento, siguiendo el consejo de un profesional, pero no sustituye a un tratamiento dermatológico adecuado en caso de acné moderado a grave.