El ácido salicílico es un beta-hidroxiácido (BHA) muy utilizado en cosmética dermatológica por su suave acción exfoliante sobre la capa córnea y sus beneficios para las pieles con imperfecciones, las pieles grasas y los poros visibles. En esta sección de preguntas frecuentes se detallan sus propiedades, sus indicaciones, sus sinergias y las estrictas precauciones que hay que respetar para un uso seguro.
El ácido salicílico es un compuesto de origen vegetal, derivado históricamente de la corteza del sauce (Salix alba) y de la gaulteria (Gaultheria procumbens). Hoy en día se obtiene con mayor frecuencia por síntesis para garantizar su pureza y estabilidad. Su clasificación dentro de la familia de los beta-hidroxiácidos le confiere una afinidad lipídica, lo que le permite penetrar en la capa córnea y actuar en el interior de los poros ricos en sebo, allí donde los ácidos alfa-hidroxi (AHA) permanecen en la superficie.
En cosmética, el ácido salicílico actúa como un exfoliante suave que ayuda a desprender las células muertas de la capa córnea, desobstruir los poros obstruidos y mejorar el aspecto de la textura de la piel. La normativa europea (CE 1223/2009) limita su concentración en los productos cosméticos al 2 % (con aclarado o sin aclarado, según el uso). Por encima de este límite, el ácido salicílico pasa a considerarse un medicamento y requiere un marco farmacéutico específico.
Los principales beneficios cosméticos reconocidos del ácido salicílico son:
En casode acné inflamatorio, quístico o generalizado, el uso de un producto cosmético con ácido salicílico no es suficiente: es imprescindible acudir a una consulta dermatológica para adaptar el tratamiento.
El ácido salicílico está especialmente indicado para pieles grasas, mixtas, propensas a las imperfecciones, con poros dilatados y puntos negros. En las pieles mixtas, puede aplicarse de forma localizada en la zona T (frente, nariz y barbilla).
En las pieles secas, sensibles, atópicas o con cuperosis, su uso debe ser prudente: es preferible optar por una concentración baja (del 0,5 al 1 %), una frecuencia reducida (de 1 a 2 veces por semana) y un formato compatible con la sensibilidad cutánea (limpiador que se aclara en lugar de un sérum de acción prolongada). En casode antecedentes de alergia a los salicilatos (especialmente a la aspirina), el ácido salicílico cosmético debe evitarse o utilizarse bajo supervisión médica.
El ácido salicílico se presenta en varias formas galénicas: limpiadores, lociones, sérums, cremas y tratamientos específicos.
El ácido salicílico provoca fotosensibilización cutánea: es imprescindible aplicar cada mañana una protección solar de amplio espectro con un FPS de entre 30 y 50, incluso en días nublados y en interiores cerca de ventanas. De lo contrario, aumenta el riesgo de manchas pigmentarias postinflamatorias y de daños solares.
Un uso inadecuado o excesivo puede provocar varios efectos indeseables:
Para limitar estos efectos, empieza con una concentración baja (del 0,5 al 1 %), espacia las aplicaciones (de 1 a 2 veces por semana), hidrata bien la piel y no lo combines con otros principios activos exfoliantes. Una reacción sistémica (hinchazón de la cara, dificultad para respirar, urticaria generalizada) requiere llamar inmediatamente al 15 o al 112.
El ácido salicílico se combina bien con ciertos principios activos, pero debe espaciarse con otros para evitar una irritación cutánea acumulativa.
Combinaciones beneficiosas:
Combinaciones que hay que evitar o espaciar en el tiempo: