La levadura de arroz rojo (Monascus purpureus) es un complemento alimenticio obtenido a partir de la fermentación del arroz, utilizado desde hace siglos en la medicina tradicional china. Contiene monacolinas, entre ellas la monacolina K, cuya estructura es similar a la de una estatina, la lovastatina. Por este motivo, su uso está estrictamente regulado en Europa y requiere el asesoramiento de un profesional sanitario.
La levadura de arroz rojo se obtiene de la fermentación del arroz por el hongo Monascus purpureus. Contiene monacolinas, fitoesteroles y antioxidantes. Se trata, ante todo, de un complemento alimenticio, que no debe confundirse con un medicamento hipocolesterolemiante.
En Europa, el Reglamento (UE) 2022/860 limita la dosis de monacolinas a menos de 3 mg al día; queda prohibida cualquier dosis igual o superior a 3 mg. Por lo tanto, la antigua alegación sobre el colesterol, basada en 10 mg, ya no está autorizada. La etiqueta debe incluir advertencias obligatorias.
En 2025, la EFSA consideró que no se ha demostrado la seguridad de estas monacolinas, ni siquiera en dosis inferiores a 3 mg al día.
La monacolina K actúa sobre la misma enzima que las estatinas, la HMG-CoA reductasa. Por lo tanto, conlleva los mismos riesgos que una estatina y no constituye una alternativa a un tratamiento recetado. Nunca sustituya un medicamento por este complemento: el control del colesterol y del sistema cardiovascular requiere seguimiento médico.
Las fórmulas suelen combinar la levadura de arroz rojo con otros nutrientes, aunque esto no elimina sus riesgos.
Aunque es de origen natural, la levadura de arroz rojo actúa como una estatina y puede provocar efectos adversos reales.
Está contraindicada en caso de enfermedad hepática o renal, si se toman estatinas o anticoagulantes, así como durante el embarazo y la lactancia. Es imprescindible el seguimiento médico.
La calidad y la seguridad son lo primero. Elige un producto que garantice la ausencia de citrinina, una toxina producida por ciertos mohos y nociva para los riñones y el hígado. Comprueba que el origen esté trazado, que el contenido en monacolinas se ajuste al límite europeo de menos de 3 mg al día y da preferencia a las fórmulas que combinen coenzima Q10. En caso de tratamiento o problema de salud, consulta a tu farmacéutico antes de tomarla. Contenido validado por Arnaud, doctor en Farmacia.