La angina (o amigdalitis aguda) es una infección inflamatoria de las amígdalas palatinas que se manifiesta con un dolor faríngeo intenso, disfagia (dificultad para tragar), fiebre a menudo elevada y malestar general. Se distingue de la simple faringitis por su localización predominante en las amígdalas, que pueden estar enrojecidas, inflamadas y cubiertas de una capa blanca o purulenta (exudado). Al igual que en el caso de las faringitis, la angina es de origen viral en el 70-80 % de los casos (rinovirus, adenovirus, VEB —mononucleosis—) y se cura espontáneamente en un plazo de 5 a 7 días; bacteriana en el 20-30 % de los casos, principalmente por Streptococcus pyogenes (estreptococo del grupo A). Los cuidados otorrinolaringológicos y los remedios para la garganta están disponibles en las secciones de «dolor de garganta» y «otorrinolaringología» de la tienda.
La mononucleosis infecciosa (virus EBV) puede simular una angina bacteriana grave con exudado amigdalar, adenopatías cervicales voluminosas y esplenomegalia —una trampa diagnóstica clásica, ya que la prescripción de amoxicilina en este contexto provoca una erupción cutánea característica. Un TDR negativo + exudado intenso + adenopatías múltiples en adolescentes o adultos jóvenes debe hacer sospechar de mononucleosis y orientar hacia una hemograma completo con recuento de linfocitos (NFS-MNI).
La prueba de diagnóstico rápido (PDR) de estreptococos —que se realiza en la consulta o en la farmacia en menos de 5 minutos— es la herramienta de referencia recomendada por la HAS antes de prescribir cualquier antibiótico para una angina. Su sensibilidad es superior al 90 %. La puntuación de McIsaac sirve de guía para indicar la TDR: fiebre > 38 °C (+1), ausencia de tos (+1), exudado amigdalar (+1), adenopatías cervicales anteriores dolorosas (+1), edad de 3 a 14 años (+1) — puntuación ≥ 2 → TDR indicado.
Acudir al médico sin demora en caso de trismo (incapacidad para abrir la boca), voz apagada y nasal con abultamiento de una amígdala (absceso periamigdalino — urgencia quirúrgica), dificultades respiratorias, fiebre > 39 °C persistente a pesar del tratamiento o erupción cutánea difusa (escarlatina). Las complicaciones de la angina estreptocócica no tratada —muy poco frecuentes, pero graves— incluyen el reumatismo articular agudo (RAA) y la glomerulonefritis postestreptocócica. Por eso, el tratamiento con antibióticos de una angina estreptocócica (amoxicilina durante 6 días según la HAS) debe completarse en su totalidad; consulta los consejos para la toma de antibióticos.
En el caso de las anginas virales (TDR negativo), el tratamiento es sintomático: reposo, hidratación abundante y analgésicos si es necesario. Existen varios remedios naturales que alivian eficazmente el dolor y la inflamación de las amígdalas. Las gárgaras con agua tibia salada (1/2 cucharadita en 200 ml, 3 veces al día) reducen el edema local por efecto osmótico y limpian mecánicamente las criptas amigdalinas. El propóleo en spray bucal (flavonoides antibacterianos y antivirales —contraindicado en caso de alergia a los productos de la colmena—) es el principio activo natural de referencia para las anginas y las infecciones bucales. La miel de Manuka (MGO estandarizado —emoliente, antibacteriano, antiviral), en infusión tibia o a cucharadas, alivia las mucosas irritadas. El jengibre (infusión recién hecha — antiinflamatorio y analgésico local) y las pastillas a base de plantas suavizantes (malvón, regaliz, malva) completan el cuidado de las mucosas. La vitamina C (500–1 000 mg/día) y el zinc (pastillas para chupar —contacto directo con la mucosa faríngea) refuerzan la respuesta inmunitaria local.La equinácea (EMA — de 2 a 4 semanas; contraindicada en enfermedades autoinmunes) reduce la duración de las infecciones respiratorias virales. Estos remedios no sustituyen a los antibióticos recetados si el TDR es positivo.