¿Qué son las hemorroides y cómo se forman?
Las hemorroides son estructuras vasculares normales de la región anorrectal: cojines vasculares formados por vasos sanguíneos, tejido conjuntivo y fibras musculares, presentes en todas las personas. Solo se habla de enfermedad hemorroidal cuando estos cojines se dilatan, se congestionan o se prolapan, provocando síntomas. Es una de las afecciones proctológicas más frecuentes (el 75 % de la población la padece en algún momento de su vida). Los productos para el cuidado de las hemorroides están disponibles en la sección dedicada a las hemorroides de la tienda.
- Hemorroides internas: por encima de la línea pectínea (mucosa rectal insensible); sangran (hemorragia rectal de color rojo vivo al defecar), pero suelen ser indoloras; se clasifican en cuatro estadios según el prolapso (I = sin prolapso, IV = prolapso irreductible) — véase la crisis hemorroidal
- Hemorroides externas: por debajo de la línea pectínea (piel perianal sensible) — dolorosas, con picor — riesgo de trombosis externa (hematoma anal) — dolor intenso y repentino, tumefacción azul palpable
- Principales factores de riesgo: estreñimiento crónico y esfuerzo al defecar — diarrea crónica — estar sentado durante mucho tiempo — embarazo (compresión venosa pélvica + progesterona) — obesidad — sedentarismo — dieta pobre en fibra
¿Qué síntomas hay y cuándo hay que acudir al médico?
- Síntomas de la enfermedad hemorroidal: sangrado rectal (sangre de color rojo vivo en el papel higiénico o en la taza del inodoro, nunca mezclada con las heces —hay que diferenciarlo de un sangrado rectal de origen superior—) — prurito anal — ardor y sensación de pesadez — dolor al defecar — prolapso hemorroidal (protuberancia que sobresale al hacer fuerza)
- Acuda al médico (gastroenterólogo o proctólogo) si: presenta sangrado rectal y es mayor de 45 años o presenta factores de riesgo colorrectales (anoscopia o colonoscopia para descartar un cáncer colorrectal) — sangrado abundante — dolor anal intenso y repentino (trombosis externa) — prolapso irreductible — síntomas persistentes a pesar de los tratamientos locales
- Tratamientos médicos y quirúrgicos: tópicos (cremas, supositorios — corticoides + anestésicos locales) — venotónicos por vía oral (diosmina, hesperidina) — ligadura elástica (hemorroides internas en estadios II-III) — escleroterapia — hemorroidectomía quirúrgica (estadios IV) — bajo consejo médico o proctológico
Alimentación, estilo de vida y complementos naturales para las hemorroides
- Fibra vegetal: aumentar la ingesta a 25–30 g/día — ablanda las heces — reduce el esfuerzo al defecar — verduras, frutas, legumbres, cereales integrales — psyllium (Plantago ovata): mucílago que forma un gel que facilita el paso de las heces — de 1 a 3 cucharadas al día con un vaso grande de agua — gama para el estreñimiento
- Hidratación: 1,5 a 2 L/día como mínimo — esencial para ablandar las heces y reducir el esfuerzo
- Escina (castaña de Indias): venotónica y vasoconstrictora — reduce la inflamación y la congestión de los plexos hemorroidales — EMA bien establecida — en gel tópico o cápsulas — contraindicada con anticoagulantes
- Vid roja: OPC vasoprotectores — refuerza las paredes venosas — tono venoso anorrectal — eficacia bien establecida
- Hamamelis (witch hazel): taninos vasoconstrictores y antiinflamatorios — en solución tópica o crema — alivio del prurito, el escozor y los sangrados leves
- Baños de asiento tibios: de 10 a 15 minutos, de 2 a 3 veces al día tras la defecación — vasodilatación que favorece la reabsorción y el alivio — agua tibia sin aditivos (sin productos irritantes)