La espirulina (Arthrospira platensis) es una microalga de color azul verdoso excepcionalmente rica en proteínas, vitaminas, minerales, antioxidantes y ácidos grasos esenciales. Considerada un superalimento, se consume como complemento alimenticio para potenciar la energía y la vitalidad. Se encuentra principalmente en polvo, en comprimidos o en cápsulas.
La espirulina es una microalga que se cultiva en aguas cálidas y alcalinas, muy apreciada por su alto valor nutricional. Contiene hasta un 70 % de proteínas, además de hierro, magnesio, vitaminas del grupo B y pigmentos antioxidantes como la ficocianina y el betacaroteno.
La espirulina es un concentrado de nutrientes cuyas funciones se basan en su composición.
La espirulina se integra fácilmente en la rutina diaria, dependiendo de la forma elegida.
Un aumento gradual de la dosis limita los posibles trastornos digestivos al inicio del tratamiento.
Gracias a su alto contenido en proteínas y minerales, la espirulina resulta interesante para los deportistas y para personas con necesidades nutricionales exigentes.
Los nutrientes de la espirulina contribuyen a la belleza de la piel y el cabello, desde un enfoque integral.
Estas dos microalgas tienen perfiles distintos y, a menudo, complementarios. La espirulina destaca por su riqueza en proteínas, hierro y ficocianina, mientras que la clorela es conocida sobre todo por su alto contenido en clorofila. La elección depende del objetivo y de las preferencias de cada uno.
Aunque es natural, la espirulina requiere ciertas precauciones.
La calidad es fundamental: la ANSES recuerda que una espirulina mal elaborada puede contener cianotoxinas, metales pesados o bacterias. Elige un producto trazable, cultivado sin contaminantes. En caso de tratamiento, embarazo o duda, consulte a su farmacéutico. Contenido validado por Arnaud, doctor en Farmacia.