¿Qué es el equilibrio mineral y por qué es fundamental?
El equilibrio mineral se refiere a la homeostasis de los iones minerales en los distintos compartimentos líquidos del organismo, lo que garantiza el correcto funcionamiento de cada célula, tejido y órgano. Un desequilibrio mineral, aunque sea leve, puede afectar a la salud ósea, cardiovascular, neuromuscular y metabólica. Nuestra gama de oligoterapia Oligomax y nuestros complementos remineralizantes favorecen de forma natural este equilibrio.
- Macrominerales (necesidades > 100 mg/día): calcio (huesos + dientes + coagulación + contracción muscular) — magnesio (cofactor del ATP + relajación muscular + sistema nervioso) — sodio/potasio/cloruro (equilibrio hídrico + potenciales de acción) — fósforo (ATP + huesos + fosfolípidos)
- Oligoelementos (necesidades < 100 mg/día): hierro (hemoglobina + mioglobina) — zinc (> 300 enzimas + inmunidad) — cobre (ceruloplasmina + SOD + colágeno) — selenio (glutatión peroxidasa + tiroides) — yodo (hormonas tiroideas) — manganeso — flúor — cobalto (B12)
- Interacciones antagonistas que hay que tener en cuenta: el exceso de calcio inhibe la absorción del magnesio y del hierro — el zinc > 25 mg/día agota las reservas de cobre — el exceso de sodio aumenta la excreción urinaria de calcio y magnesio — el exceso de fósforo → movilización del calcio óseo
- Compartimentos corporales: los minerales se distribuyen entre el plasma (compartimento extracelular), el líquido intracelular y el tejido óseo (principal reserva de calcio, magnesio, fósforo); cada compartimento tiene su propia composición iónica, que se mantiene mediante bombas activas (Na/K-ATPasa, Ca-ATPasa)
- Equilibrio ácido-básico y PRAL: los minerales participan en los sistemas tampón — alimentación rica en proteínas animales (PRAL elevado, ácido) → movilización del calcio y el magnesio óseos para neutralizar la acidez — las frutas y verduras (PRAL negativo, alcalinizante) preservan las reservas minerales
Causas de los desequilibrios minerales y poblaciones de riesgo
- Alimentación desequilibrada: dietas ultraprocesadas (pobres en micronutrientes, ricas en sodio y fosfatos añadidos) — veganismo sin diversificación (hay que vigilar el hierro, el zinc, calcio y yodo, que deben controlarse) — dietas hipocalóricas crónicas (aporte insuficiente de todos los minerales)
- Malabsorción intestinal: enfermedad celíaca (malabsorción de hierro, calcio y magnesio) — cirugía bariátrica (ferro + zinc + cobre + calcio) — EII (todos los minerales, según la extensión) — tratamiento prolongado con IBP (reducción de magnesio + ferro + calcio)
- Pérdidas aumentadas: diarreas crónicas (pérdidade electrolitos ) — sudoración excesiva (sodio + potasio + magnesio) — diuréticos (sodio + potasio + magnesio + zinc) — insuficiencia renal (hiperfosfatemia + hiperpotasemia)
- Estrés crónico: el cortisol aumenta la excreción urinaria de magnesio — el magnesio es el mineral que más se agota debido al estrés — una carencia de magnesio agrava la sensibilidad al estrés (círculo vicioso)
- Poblaciones de riesgo: personas mayores (absorción reducida + ingesta disminuida + polimedicación) — mujeres embarazadas y lactantes (mayores necesidades de todos los minerales) — deportistas de resistencia (pérdidas por sudoración) — adolescentes en fase de crecimiento (calcio + zinc + hierro+)
Evaluación, seguimiento y suplementación específica
- Análisis biológicos de referencia: hemograma completo (hierro, anemia) — ionograma sanguíneo (Na, K, Cl) — calcemia + fosforemia + magnesio en sangre — ferritina + transferrina + PCR — zinc sérico — TSH + T4 (yodo indirecto) — vitaminas D, B12, B9 (cofactores para el aprovechamiento de los minerales)
- Signos clínicos de alerta: calambres nocturnos recurrentes (magnesio + potasio) — fatiga inexplicable (hierro + magnesio + zinc) — infecciones recurrentes (zinc + cobre + selenio) — osteopenia/fracturas (calcio + fósforo + magnesio + vitamina D)
- Suplementación multimineral: fórmulas de oligomax o multioligoelementos — preferibles a los productos individuales si el desequilibrio es generalizado — precaución con las interacciones antagónicas en las fórmulas (separar el hierro y el zinc, el calcio y el magnesio si las dosis son elevadas)
- Alimentación que protege el equilibrio mineral: verduras y frutas frescas (potasio + magnesio + oligoelementos) — cereales integrales (magnesio + zinc + manganeso) — legumbres (hierro + zinc + magnesio) — productos lácteos (calcio + fósforo) — marisco (zinc + yodo + selenio + cobre)
- Hidratación y minerales: aguas minerales ricas en calcio (Hépar, Contrex > 400 mg/L) o magnesio (Rozana > 150 mg/L) — aportación significativa a las CDR sin necesidad de suplementos — el agua del grifo suele ser pobre en minerales frente a las aguas minerales embotelladas