La calabaza es una hortaliza-fruta de la familia de las cucurbitáceas, al igual que la calabaza común, la calabaza de invierno y el calabacín. Originaria de América Central y del Sur, ya se cultivaba allí hace varios milenios antes de llegar a Europa en el siglo XVI. Hoy en día, presente en todo el mundo, seduce por su pulpa tierna, su sabor suave y sus cualidades nutricionales.
¿Qué es la calabaza y de dónde procede?
La calabaza es una hortaliza-fruto con formas, colores y texturas muy variadas. Crece bien en suelos ricos y bien drenados, en un clima soleado, lo que la convierte en una de las estrellas del huerto. Según las variedades, se cosecha joven en verano o se conserva durante varios meses tras una cosecha de otoño.
¿Qué variedades de calabaza hay?
Las calabazas se dividen en dos grandes familias, que se distinguen por su piel y su conservación.
- Calabazas de verano: calabacín, patisson, de piel fina comestible, para consumir rápidamente
- Calabazas de invierno: calabaza moscada, potimarron, calabaza común, de corteza dura y larga conservación
- Colores y formas: desde el verde oscuro hasta el amarillo intenso, pasando por el naranja, el rojo o el azul grisáceo; redondas, acanaladas o alargadas
¿Qué componentes tiene la calabaza?
La calabaza ofrece un perfil nutricional interesante, complementado por sus semillas, ricas en nutrientes.
- Betacaroteno: abundante en las variedades anaranjadas, este carotenoide contribuye a la protección celular
- Fibra alimentaria: favorece la digestión y proporciona una sensación de saciedad duradera
- Minerales: el potasio, el magnesio y el hierro contribuyen al funcionamiento muscular normal
- Vitaminas: A, C y del grupo B, que refuerzan el sistema inmunitario y la vitalidad
- Semillas: fuente de proteínas, zinc y ácidos grasos esenciales
¿Cuáles son los beneficios de la calabaza?
La calabaza, baja en calorías y rica en nutrientes, forma parte de una alimentación equilibrada.
- Favorece el tono y la luminosidad de la piel gracias al betacaroteno y a los antioxidantes
- Favorece la digestión y el bienestar intestinal gracias a su fibra suave
- Proporciona una sensación de saciedad sin dejar de ser ligera
- Ayuda a proteger las células frente al estrés oxidativo
- Aporta suavidad y variedad, tanto en recetas saladas como dulces
¿Cómo cocinar la calabaza?
La calabaza se presta a una gran versatilidad culinaria, desde el entrante hasta el postre.
- Sopas y cremas: batida con leche de coco, especias o queso
- Gratinado y puré: combinada con otras verduras o simplemente triturada
- Asada: cortada en dados al horno, con hierbas y especias, para resaltar sus notas dulces
- Repostería: la calabaza potimarron aporta sabor a pasteles, magdalenas y tartas
- Semillas tostadas: una vez tostadas, aportan un toque crujiente a las ensaladas
¿Se puede utilizar la calabaza fuera de la cocina?
Más allá del plato, la calabaza tiene otros usos en el día a día.
- Cosmética natural: el aceite de semillas de calabaza nutre la piel y el cabello seco
- Decoración de temporada: calabazas y calabazas moscadas talladas para el otoño
- Permacultura: los restos enriquecen el compost y limitan la erosión del suelo
¿Qué precauciones hay que tomar con la calabaza?
Unas sencillas precauciones garantizan un consumo seguro.
- Conservación: guarda las calabazas de invierno en un lugar seco y fresco
- Corte: utilizar un cuchillo resistente para las cáscaras duras
- Variedades ornamentales: algunas no son comestibles
- Alergias: son poco frecuentes, pero pueden darse en personas sensibles a las cucurbitáceas
¿Qué diferencia hay entre la calabaza, la calabaza de invierno y la calabaza potimarron?
Estas tres calabazas de invierno se distinguen por su forma, su pulpa y su uso.
- Calabaza (Cucurbita pepo): redonda y anaranjada, pulpa fibrosa, sobre todo decorativa
- Calabaza (Cucurbita maxima): aplanada, de color rojo a amarillo anaranjado, más dulce y tierna, ideal para hacer puré
- Potimarron: con forma de pera, piel comestible, sabor dulce que recuerda a la castaña