Las verrugas comunes (Verruca vulgaris) son infecciones cutáneas benignas causadas por el virus del papiloma humano (VPH 2, 4 y 7). Aparecen principalmente en las manos (dorso de las manos, dedos, alrededor de las uñas) y en cualquier zona sujeta a microtraumatismos repetidos. La verruga vulgar típica es una pápula queratósica firme, de superficie rugosa (aspecto de coliflor), de entre 2 y 10 mm. Las verrugas periuñales son especialmente rebeldes: su localización conlleva un riesgo de distrofia ungueal si no se tratan adecuadamente. La transmisión se produce por contacto directo piel con piel o a través de superficies contaminadas. Estas infecciones cutáneas virales se ven favorecidas por cualquier rotura de la barrera epidérmica (eczema, morderse las uñas, pequeñas heridas).
El molusco contagioso (poxvirus) se presenta en forma de pápulas umbilicadas, nacaradas y lisas, sin queratosis rugosa. El queratoacantoma crece en unas semanas (frente a los meses que tarda la verruga). El herpes zóster y el herpes forman vesículas dolorosas y eritematosas, que se tratan con antivirales específicos. El carcinoma basocelular o el melanoma acral pueden simular una lesión verrugosa; ante cualquier duda, se recomienda consultar a un dermatólogo antes de iniciar cualquier tratamiento. Las estrías dermatoglíficas interrumpidas, los puntos negros (trombosis capilares) y el dolor a la presión lateral siguen siendo los mejores criterios clínicos para diagnosticar una verruga.
Los apósitos medicados con ácido salicílico (concentraciones del 26-35 % en parche oclusivo) son especialmente adecuados para los dedos: mantienen un contacto ácido continuo y protegen la verruga sin interferir en las actividades cotidianas. La pomada con ácido salicílico y ácido benzoico se aplica tras remojar la zona y realizar una exfoliación suave. Las manos dañadas y las zonas periuñales deben tratarse con precisión: si el queratolítico se extiende sobre la uña, puede provocar onicodistrofia. La crioterapia en casa (lápiz de -40 °C) es adecuada para las verrugas solitarias superficiales de los dedos; el tratamiento debe repetirse cada 2 a 4 semanas.
La metionina es un aminoácido sulfurado esencial que participa en la síntesis del glutatión (antioxidante intracelular fundamental), en la metilación del ADN viral y en la producción de interferones. En forma de suplemento oral (metionina + zinc + selenio), refuerza la respuesta inmunitaria antiviral y reduce la frecuencia de las recidivas en personas con verrugas recurrentes. Este enfoque es complementario a los tratamientos locales, no sustitutivo. Las infecciones fúngicas cutáneas a veces coexisten con las verrugas en personas con la barrera cutánea debilitada; tratar previamente la infección fúngica mejora la eficacia de los vermífugos.
Cinnabaris (sulfuro de mercurio rojo) es la cepa homeopática más específicamente indicada para las verrugas de las manos, las verrugas filiformes y las verrugas genitales. Thuya occidentalis sigue siendo la referencia para las verrugas carnosas y pediculadas. La selección del remedio se basa en la morfología de la verruga y en el perfil constitucional del paciente. Estos enfoques pertenecen a la medicina tradicional y su eficacia no está clínicamente demostrada; pueden combinarse con tratamientos locales. La sarna, al igual que las verrugas, es una dermatosis contagiosa que requiere el tratamiento simultáneo de las personas con las que se ha estado en contacto; ambas patologías ponen de manifiesto la importancia de la prevención ambiental.
Se recomienda una consulta dermatológica en caso de verrugas de gran tamaño (> 1 cm), verrugas periungueales extensas (riesgo de distrofia ungueal permanente), la resistencia tras tres meses de tratamiento bien llevado a cabo, las verrugas múltiples o diseminadas, las dudas diagnósticas y en pacientes inmunodeprimidos. En una manicura realizada por un profesional que conozca la presencia de verrugas periuñales, es imprescindible utilizar instrumentos desinfectados o de un solo uso para evitar la propagación a otros clientes. Informar al profesional es responsabilidad del paciente.