¿Qué son las hemorroides y cómo distinguir entre hemorroides internas y externas?
Los trastornos hemorroidales se refieren a los síntomas relacionados con la dilatación o la inflamación de los plexos venosos hemorroidales, unas estructuras normales de la anatomía anal que se convierten en patológicas cuando causan molestias. Son la principal causa de consulta proctológica en Francia y afectan a 1 de cada 2 adultos mayores de 50 años. Nuestra gama de productos para las hemorroides ofrece soluciones adaptadas a cada fase.
- Hemorroides internas: situadas en el interior del canal anal —invisibles— indoloras salvo en caso de trombosis —sangrado de color rojo vivo al defecar (sangre en el papel higiénico)— clasificadas en cuatro grados según el prolapso
- Hemorroides externas: situadas bajo la piel del borde anal —visibles— dolorosas, sobre todo en caso de trombosis (hematoma duro y azulado) —picor, ardor y molestias al estar sentado
- Crisis hemorroidal aguda: dolor intenso de aparición repentina, hinchazón — trombosis hemorroidal — tratamiento antiinflamatorio local urgente
- Trastornos crónicos: prurito anal, sangrados repetidos, molestias permanentes — tratamiento de fondo (fibra, venotónicos, higiene)
- Cualquier sangrado rectal debe ser evaluado por un médico —aunque sugiera hemorroides, puede ocultar un pólipo o un cáncer colorrectal—; acuda al médico sin demora
¿Cuáles son las causas y cómo prevenir los trastornos hemorroidales?
- Estreñimiento crónico: esfuerzos repetidos al defecar → hiperpresión venosa hemorroidal — tratamiento prioritario con fibra e hidratación — véase nuestra página sobre estreñimiento
- Diarrea prolongada: irritación mecánica y química repetida de la mucosa anal — consulta nuestra página sobre la diarrea
- Embarazo: compresión de la vena cava inferior + progesterona → dilatación venosa — trastornos hemorroidales muy frecuentes al final del embarazo y en el posparto
- Sedentarismo y permanencia prolongada en posición sentada: favorece la estasis venosa pélvica — se recomiendan pausas activas cada 45 minutos
- Prevención: dieta rica en fibra (25-30 g/día), hidratación de 1,5-2 l/día, actividad física regular (caminar, natación, yoga), evitar permanecer en cuclillas durante mucho tiempo y los esfuerzos al defecar
¿Qué tratamientos naturales existen para los trastornos hemorroidales?
Los principios activos naturales y las medidas higiénico-dietéticas constituyen la base del tratamiento de los trastornos crónicos y de la prevención de las crisis —puedes encontrarlos en nuestra gama de productos para hemorroides.
- Veinotónicos (diosmina, hesperidina, rutina): refuerzan el tono de las paredes venosas hemorroidales — reducen la permeabilidad capilar y el edema — tratamiento de fondo de 1 a 3 meses — eficacia demostrada en las formas crónicas
- Castaño de Indias (escina) y vid roja: venotónicos naturales complementarios — reducen la congestión venosa pélvica
- Fibras alimentarias: solubles (psyllium, pectina) para ablandar las heces y reducir el esfuerzo — consulta nuestra página sobre el tránsito intestinal
- Baños de asiento tibios (15–20 min): alivio inmediato del dolor y el picor — agua tibia sola o con sal marina — 2–3 veces al día en caso de crisis
- Cremas y supositorios locales: lidocaína (anestésico), hidrocortisona (antiinflamatorio), óxido de zinc (protector) — tratamiento de corta duración (5–7 días como máximo para los corticoides)
¿Cuándo recurrir a la atención médica y a procedimientos especializados?
- Ligadura elástica: colocación de un anillo elástico sobre el pedículo hemorroidal interno —provoca necrosis y caída—; tratamiento de referencia para las hemorroides internas de grado 2-3; ambulatorio, sin anestesia general
- Escleroterapia: inyección de un agente esclerosante — grados 1–2 — eficaz, pero menos duradera que la ligadura
- Hemorrroidectomía quirúrgica: reservada para los grados 3-4 o cuando fracasan los tratamientos conservadores —el método de Milligan-Morgan es el más utilizado
- Síntomas que requieren consulta urgente: dolor anal repentino e intenso (trombosis), sangrado abundante o de color negro, fiebre asociada, alteración del tránsito intestinal desde hace más de 4 semanas — consulta nuestra página sobre trastornos del tránsito intestinal
- Tras el tratamiento: mantener una dieta rica en fibra + venotónicos de fondo + actividad física — alto riesgo de recidiva si no se corrigen los factores de riesgo