¿Qué son las neuralgias y cómo se manifiestan?
Las neuralgias son dolores intensos, agudos y, a menudo, similares a descargas eléctricas, que se producen a lo largo del recorrido de un nervio sensitivo. Se deben a una irritación, una compresión o una inflamación del nervio afectado. Las localizaciones más frecuentes son:
- La neuralgia de Arnold (nervio occipital mayor): dolores unilaterales que se irradian desde el cuello hacia la parte superior del cráneo, a menudo agravados por tensiones cervicales.
- La neuralgia intercostal: dolor en forma de cinturón a lo largo del recorrido de un nervio intercostal, frecuente tras un herpes zóster.
- La neuralgia cervicobraquial: dolor que se irradia desde un nervio cervical comprimido hacia el hombro y el brazo.
- La neuralgia pudenda: dolor en el perineo, el ano o los órganos genitales, a menudo infradiagnosticada.
- La neuralgia del trigémino (V): dolores faciales fulminantes, tratados en una página específica.
¿Cuáles son las causas más frecuentes de las neuralgias?
Las neuralgias pueden tener numerosos orígenes:
- Compresión mecánica: hernia discal, canal raquídeo estrecho, contractura muscular que comprime un nervio.
- Infección viral: el virus de la varicela-herpes zóster (VZV) puede provocar una neuralgia posherpética grave, que persiste durante meses tras la curación del herpes zóster.
- Neuropatía diabética: la hiperglucemia crónica daña las fibras nerviosas pequeñas y provoca dolores neuropáticos en las extremidades inferiores.
- Deficiencias nutricionales: las carencias de vitaminas B1, B6, B12 y magnesio alteran la mielinización y la conductividad nerviosa, lo que favorece los dolores neuropáticos.
¿Qué vitaminas del grupo B son esenciales para los nervios?
Las vitaminas del grupo B son indispensables para la salud del sistema nervioso periférico:
- La vitamina B12 (metilcobalamina): cofactor de la mielinización. Su carencia —frecuente a partir de los 60 años, en personas veganas y en quienes toman metformina— provoca una neuropatía periférica con parestesias, sensación de ardor y dolor en las extremidades inferiores.
- La vitamina B1 (tiamina): esencial para el metabolismo energético de las neuronas. Su carencia provoca una polineuritis con dolores y parestesias.
- La vitamina B6 (piridoxina): cofactor de la síntesis de neurotransmisores. Las dosis superiores a 100 mg/día durante varios meses pueden provocar, paradójicamente, una neuropatía sensitiva.
¿Alivian el magnesio y el ginkgo biloba las neuralgias?
El magnesio modula fisiológicamente los receptores NMDA del glutamato, principales mediadores de la sensibilización central al dolor neuropático. Su deficiencia agrava la hiperexcitabilidad neuronal y la percepción del dolor. La suplementación puede contribuir a reducir la intensidad de los dolores neuropáticos como complemento del tratamiento médico. El ginkgo biloba mejora la microcirculación sanguínea y se ha estudiado en la neuropatía diabética y los dolores nerviosos isquémicos. Su acción vasodilatadora puede mejorar el aporte de oxígeno a las fibras nerviosas isquémicas. Precaución con las interacciones con los anticoagulantes: el ginkgo potencia su efecto y no debe combinarse sin consejo médico.
¿Qué plantas antiinflamatorias alivian las neuralgias?
Existen datos sobre la capacidad de varias plantas medicinales para modular el dolor inflamatorio y neuropático:
- La boswellia (Boswellia serrata): sus ácidos boswélicos inhiben la 5-lipoxigenasa, una enzima clave en la producción de leucotrienos proinflamatorios. Los estudios clínicos confirman su eficacia en los dolores articulares y neuropáticos relacionados con la inflamación.
- El harpagofito (garra del diablo): sus harpagosidas inhiben las citocinas proinflamatorias (TNF-α, IL-1β). Los metaanálisis confirman su eficacia frente al placebo en el dolor lumbar y radicular.
- La cúrcuma (curcuminoides): inhibe simultáneamente las vías NF-kB y COX-2, con un perfil de tolerancia favorable en comparación con los antiinflamatorios no esteroideos.
Estas plantas forman parte de un enfoque complementario y no sustituyen al tratamiento médico de la causa de la neuralgia.
¿Cómo gestionar el dolor crónico asociado a las neuralgias?
El dolor neuropático crónico tiene un impacto psicológico considerable: la ansiedad, la depresión y los trastornos del sueño son casi constantes en las neuralgias graves y persistentes. La pasiflora (Passiflora incarnata) es una planta ansiolítica y ligeramente sedante cuya eficacia frente a la ansiedad y los trastornos del sueño está documentada por estudios clínicos, sin efectos adictivos ni síndrome de abstinencia. Puede favorecer la calidad del sueño y reducir la ansiedad asociada al dolor crónico. Un enfoque multidisciplinar —tratamiento médico, fisioterapia, psicología y técnicas de relajación (coherencia cardíaca, meditación de plena conciencia)— es el más eficaz para mejorar la calidad de vida de las personas que padecen neuralgias crónicas.