Los lactobacilos son un género de bacterias Gram-positivas productoras de ácido láctico, presentes de forma natural en la microbiota intestinal, vaginal y bucal. Constituyen el grupo de bacterias probióticas más utilizado en los complementos alimenticios: se comercializan cientos de cepas, cada una con indicaciones específicas documentadas. Descubre nuestra selección de fermentos lácticos y probióticos.
¿Qué son los lactobacilos?
El género Lactobacillus ha sido reorganizado taxonómicamente recientemente (2020): se ha dividido en 23 géneros distintos. En la práctica comercial, el término «lactobacilos» sigue abarcando a las bacterias productoras de ácido láctico, entre las que se incluyen Lactobacillus, Lacticaseibacillus (antes L. casei/rhamnosus), Ligilactobacillus (antes L. salivarius), Limosilactobacillus (antes L. reuteri). Producen ácido láctico mediante la fermentación de los hidratos de carbono, lo que reduce el pH local y crea un entorno hostil para los patógenos. Hay que diferenciarlas de las bifidobacterias: dos géneros probióticos complementarios con nichos colónicos distintos.
¿Qué cepas de lactobacilos para qué usos?
Cada cepa tiene sus indicaciones documentadas: los lactobacilos no son intercambiables.
- L. rhamnosus GG (LGG): la cepa probiótica más estudiada del mundo; referencia para la diarrea aguda infantil, la diarrea posantibiótica y la prevención de la diarrea del viajero
- L. reuteri DSM 17938: colitis del lactante, regurgitaciones, estreñimiento pediátrico — cepa pediátrica de referencia
- L. plantarum 299v: bienestar digestivo y síndrome del intestino irritable — reducción de la hinchazón y los dolores abdominales en varios ensayos clínicos
- L. acidophilus NCFM: digestión de la lactosa, inmunidad intestinal, salud vaginal — cepa polivalente y bien tolerada
- L. crispatus: flora vaginal — la especie que ofrece mayor protección contra la vaginosis bacteriana y las infecciones urinarias recurrentes
- L. rhamnosus GR-1 + L. reuteri RC-14: dúo de referencia para la restauración de la flora vaginal por vía oral — véase micosis vaginal e infecciones vaginales
¿Lactobacilos y salud intestinal?
Los lactobacilos colonizan principalmente el intestino delgado —complementarios a las bifidobacterias que dominan el colon—.
- Producen ácido láctico, lo que reduce el pH del intestino delgado — inhibición competitiva de los enteropatógenos (Salmonella, E. coli enterotóxica)
- Fortalecimiento de las uniones estrechas epiteliales — refuerzo de la barrera intestinal
- Estimulación de las IgA secretoras — anticuerpos de la primera línea de defensa mucosa
- Mejora de la digestión de la lactosa: L. acidophilus y L. delbrueckii producen lactasa — interesante para personas con dificultades para digerir la lactosa
- Tras un tratamiento con antibióticos: L. rhamnosus GG + Saccharomyces boulardii — protocolo de referencia — véase «fermentos lácticos»
¿Lactobacilos y flora vaginal e íntima?
La microbiota vaginal sana está compuesta casi exclusivamente por lactobacilos — su función protectora es única.
- Producen ácido láctico (pH 3,8–4,5) y peróxido de hidrógeno — una barrera química contra la Candida albicans y las bacterias anaeróbicas de la vaginosis
- L. crispatus: la especie más protectora — su predominio se correlaciona con la ausencia de vaginosis y con un menor riesgo de cistitis recurrente
- Probióticos orales (L. rhamnosus GR-1 + L. reuteri RC-14): colonización vaginal demostrada por vía oral a través del tránsito perineal
- Probióticos locales (ovulos, tampones probióticos): acción directa en la zona — véase «Bienestar íntimo y tampones probióticos»
¿Cómo elegir los lactobacilos como complemento?
La calidad de un complemento de lactobacilos se evalúa según criterios técnicos precisos.
- Cepa identificada: género + especie + número de cepa (p. ej., L. rhamnosus GG); una designación genérica como «Lactobacillus spp.» es insuficiente
- UFC garantizadas en la fecha de caducidad: de 5 000 a 50 000 millones según la indicación — siempre en la fecha de caducidad, no en la fecha de fabricación
- Resistencia gástrica: cápsulas de HPMC gastrorresistentes, DRcaps o microencapsulación — los lactobacilos son sensibles al pH ácido del estómago
- Personas inmunodeprimidas (quimioterapia, VIH, trasplantados): es imprescindible consultar con un médico antes de tomar cualquier suplemento de probióticos vivos
- Combinar con prebióticos (inulina, FOS) en fórmulas sinbióticas para potenciar el efecto de los lactobacilos aportados