El gel antibacteriano, o gel hidroalcohólico, es una solución para frotarse las manos diseñada para la higiene de las manos cuando no se dispone de agua ni jabón. Su composición se basa en alcohol etílico (etanol) con una concentración comprendida entre el 60 % y el 95 %; la concentración mínima recomendada por la OMS para garantizar su eficacia virucida y bactericida es del 60 %. El alcohol actúa desnaturalizando las proteínas de la membrana de las bacterias y de los virus envueltos (gripe, virus respiratorios, herpesvirus), lo que provoca su destrucción en menos de 30 segundos de fricción activa. Los geles hidroalcohólicos están disponibles en la gama de desinfectantes y antisépticos de la tienda.
Es importante distinguir el gel del lavado con jabón. El lavado con agua y jabón sigue siendo más eficaz en varias situaciones:
Para todas las demás situaciones —frotado rápido entre dos contactos en un entorno limpio, prevención de infecciones cutáneas y mucosas comunes—, el gel antibacteriano es un producto de higiene perfectamente adecuado, con un amplio espectro de acción y una buena tolerancia cutánea gracias a los agentes hidratantes (aloe, glicerina) incorporados en las fórmulas modernas.
La eficacia del gel depende totalmente de la técnica de frotado. Aplica una dosis suficiente (unos 3 ml, el equivalente a una avellana generosa) en el hueco de una palma seca y, a continuación, frota ambas manos entre sí durante al menos 20-30 segundos, cubriendo todas las superficies:
Deje que se seque sin secárselo con un paño: el alcohol debe completar su acción bactericida mediante la evaporación. Algunas precauciones importantes: el gel es inflamable y debe mantenerse alejado de las llamas inmediatamente después de su aplicación. No debe aplicarse en la cara ni en las mucosas. En niños menores de 3 años, es preferible lavarse las manos con jabón suave bajo la supervisión de un adulto: la ingestión accidental de alcohol es tóxica. En caso de estar tomando antibióticos o de tener un sistema inmunitario debilitado, el gel sigue siendo útil como complemento de una buena higiene general que refuerce las defensas inmunitarias.
Para elegir un gel hidroalcohólico eficaz, comprueba en primer lugar:
Los profesionales sanitarios o los usuarios habituales deben procurar alternarlo con el lavado con jabón para evitar dermatitis de contacto relacionadas con el uso repetido de alcohol. Desde el punto de vista medioambiental, se recomienda dar prioridad a los frascos recargables, a las fórmulas biodegradables sin cloruro de benzalconio persistente y a los envases de plástico reciclable. El uso del gel debe ser específico: un uso excesivo puede desequilibrar el microbioma cutáneo, la primera barrera natural contra las infecciones, y no refuerza el sistema inmunitario, a diferencia de lo que sí hace un estilo de vida saludable en general.