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Fibras: para una digestión saludable y un tránsito intestinal regular

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Las fibras alimentarias son hidratos de carbono de origen vegetal que las enzimas digestivas humanas no pueden degradar; atraviesan el tracto digestivo ejerciendo una acción mecánica sobre el tránsito intestinal y sirviendo de sustrato prebiótico para la flora intestinal. Son indispensables para la salud digestiva y metabólica, y los franceses consumen una media de 15-20 g al día, muy por debajo de las recomendaciones de la ANSES (25-30 g al día). Descubre nuestra gama de complementos para el estreñimiento, el abdomen y el tránsito intestinal.

Fibras solubles frente a insolubles: ¿en qué se diferencian?

Ambos tipos de fibra tienen mecanismos de acción complementarios; lo óptimo es un aporte equilibrado de ambos.

  • Fibras solubles (pectinas, betaglucanos, inulina, psyllium): se disuelven en agua para formar un gel viscoso; ralentizan el tránsito intestinal y la absorción de los hidratos de carbono, regulan la glucemia posprandial y sirven de sustrato prebiótico para las bifidobacterias y los lactobacilos
  • Fibras insolubles (celulosa, hemicelulosa, lignina): no se disuelven — aumentan el volumen y la frecuencia de las deposiciones, reducen el tiempo de tránsito colónico — eficaces contra el estreñimiento
  • Los alimentos vegetales contienen ambos tipos a la vez —una alimentación variada cubre ambas necesidades
  • Como complemento específico: psyllium (mezcla soluble/insoluble) para el tránsito intestinal general; inulina y FOS por su efecto prebiótico

¿Fibras y microbiota intestinal?

Las fibras solubles son el principal combustible de la microbiota colónica — su función prebiótica es tan importante como su función mecánica.

  • La fermentación bacteriana de la fibra produce ácidos grasos de cadena corta (AGCC): butirato, propionato y acetato; el butirato es la principal fuente de energía de los colonocitos
  • Los AGCC regulan la respuesta inmunitaria intestinal, refuerzan la barrera mucosa y contribuyen a la saciedad mediante la estimulación de las hormonas GLP-1 y PYY
  • Fibras prebióticas (inulina, FOS, GOS, pectina): sustratos selectivos para las bifidobacterias — disponibles en complementos alimenticios
  • Objetivo «30 plantas a la semana»: cada especie vegetal alimenta a bacterias distintas — la diversidad de las fibras genera diversidad microbiana
  • Consulta nuestra gama para el bienestar digestivo

¿Fibras y glucemia posprandial?

Las fibras solubles son uno de los factores nutricionales mejor documentados en relación con la glucemia.

  • El gel formado por las fibras solubles ralentiza el vaciamiento gástrico y la absorción intestinal de los hidratos de carbono — reducción del índice glucémico de la comida
  • Beta-glucanos de la avena: alegación aprobada por la EFSA — contribuye al mantenimiento de una glucemia posprandial normal a partir de 4 g por comida
  • Psyllium (Plantago ovata): fibras mucilaginosas cuyo efecto sobre la glucemia está bien documentado
  • Como complemento de una dieta controlada — consulta nuestra gama para el control del azúcar

¿Qué alimentos son ricos en fibra?

Aumentar la ingesta de fibra pasa, en primer lugar, por las elecciones alimentarias diarias.

  • Legumbres: lentejas (8 g/100 g), garbanzos (7 g), alubias blancas (6 g): las fuentes más concentradas en fibra mixta
  • Cereales integrales: salvado de trigo (40–45 g/100 g), avena (10 g/100 g), quinoa (2,8 g/100 g)
  • Frutas: ciruelas pasas (7 g), frambuesas (6,5 g), peras con piel (3 g), manzanas con piel (2,5 g)
  • Verduras: alcachofa (8 g), tupinambo (1,6 g, pero rico en inulina), brócoli (2,6 g), zanahorias (2,8 g)
  • Semillas y frutos oleaginosos: semillas de lino (27 g), semillas de chía (34 g), almendras (12 g) — excelentes fuentes de fibra soluble e insoluble

Suplementos de fibra: ¿cuándo y cuáles?

Los suplementos de fibra son útiles cuando la alimentación por sí sola no basta para alcanzar las cantidades recomendadas.

  • Psyllium rubio (Plantago ovata): 3,5 g/día en agua → aumento documentado del volumen fecal — la forma más versátil para el tránsito intestinal
  • Inulina y FOS: efecto bifidogénico prioritario — deben introducirse progresivamente (2–3 g/día) para evitar la hinchazón inicial
  • Glucomanano (konjac): fibra soluble muy viscosa, con un fuerte efecto saciante — útil para controlar el apetito
  • El aumento de la ingesta de fibra debe ir siempre acompañado de una hidratación suficiente (al menos 1,5 L/día) — la fibra se hincha con el agua
  • Es imprescindible una introducción progresiva en el caso de intestinos sensibles — al menos una semana de adaptación antes de alcanzar la dosis objetivo