El bienestar intestinal es un pilar fundamental de la salud general. El tracto digestivo alberga entre el 70 % y el 80 % de las células inmunitarias del organismo y produce más del 90 % de la serotonina corporal. Un microbioma equilibrado, un tránsito intestinal regular y una mucosa intestinal intacta son fundamentales para la digestión, la inmunidad y el equilibrio nervioso. Descubre nuestra gama de complementos probióticos.
¿Qué es el bienestar intestinal?
El bienestar intestinal abarca tres dimensiones complementarias: la función digestiva (tránsito intestinal, absorción de nutrientes), el microbioma (equilibrio de los 100 000 mil millones de bacterias intestinales) yla integridad de la mucosa (impermeabilidad de la barrera intestinal). Estas tres dimensiones son interdependientes: un desequilibrio en una de ellas afecta a las otras dos. El bienestar digestivo diario es el reflejo directo de este equilibrio global.
Microbioma y probióticos: ¿qué papel desempeñan?
El microbioma intestinal es un ecosistema formado por 100 000 mil millones de microorganismos que intervienen en la digestión, la inmunidad y la producción de neurotransmisores.
- Los probióticos son bacterias vivas beneficiosas que refuerzan el microbioma: Lactobacillus, Bifidobacterium
- Los prebióticos (fibras no digeribles: inulina, FOS) alimentan a estas bacterias beneficiosas
- La glutamina es el aminoácido preferido de los enterocitos: mantiene la integridad de la barrera intestinal
- Los omega 3 (EPA + DHA) favorecen el equilibrio de la respuesta inmunitaria intestinal
- El zinc contribuye a la integridad de las uniones estrechas de la mucosa intestinal
¿Signos de un desequilibrio intestinal?
Hay varias señales que indican que el microbioma o la mucosa intestinal requieren atención.
- Trastornos funcionales: hinchazón, gases, estreñimiento o diarrea recurrentes — consulta nuestra gama para el estómago y el tránsito intestinal
- Alteraciones del tránsito intestinal: lentitud o aceleración
- Fatiga persistente e inexplicable — relacionada con una mala absorción intestinal de los micronutrientes
- Mayor sensibilidad a las infecciones otorrinolaringológicas y respiratorias —signo de una inmunidad intestinal debilitada
- Reacciones digestivas a los alimentos: consulta nuestra página sobre intolerancias alimentarias
- En caso de síntomas persistentes o intensos, acuda a un gastroenterólogo
Eje intestino-cerebro: ¿qué relación existe?
El eje intestino-cerebro se refiere a la red bidireccional de comunicación entre el sistema nervioso entérico (tracto digestivo) y el cerebro.
- El 90 % de la serotonina del organismo se produce en el intestino: la microbiota influye directamente en la disponibilidad de este neuromodulador
- El nervio vago transmite la información del intestino al cerebro en tiempo real: el microbioma y el estado de ánimo están estrechamente relacionados
- Una disbiosis (desequilibrio del microbioma) puede influir en la gestión del estrés y en la calidad del sueño
- Los probióticos psicobióticos (Lactobacillus rhamnosus, L. helveticus, B. longum) son objeto de investigaciones activas sobre el eje intestino-cerebro
¿Alimentación y bienestar intestinal?
La alimentación es el principal factor que influye en el equilibrio del microbioma intestinal.
- Fibras variadas (solubles e insolubles): legumbres, verduras, frutas, cereales integrales — la diversidad microbiana está relacionada con la diversidad alimentaria
- Alimentos fermentados: yogur, kéfir, kimchi, chucrut — aporte directo de bacterias lácticas vivas
- Reducir los alimentos ultraprocesados, el alcohol y los azúcares añadidos: factores documentados que alteran el microbioma
- Hidratación suficiente: el agua mantiene la fluidez del contenido intestinal y la calidad de la mucosa
- Para las personas con intolerancias alimentarias (lactosa, gluten): eliminación selectiva
¿Ejercicio y gestión del estrés intestinal?
Dos factores del estilo de vida a menudo subestimados, pero muy eficaces para el bienestar intestinal.
- Actividad física moderada y regular: estimula la motilidad intestinal, previene el estreñimiento y mejora la diversidad microbiana
- Estrés crónico a través del eje HPA: altera la permeabilidad intestinal y la composición del microbioma — control mediante la coherencia cardíaca, el yoga y la meditación
- Sueño suficiente: la privación del sueño altera rápidamente el equilibrio del microbioma
- La L-glutamina puede favorecer la integridad de la mucosa en períodos de estrés intenso (deporte, enfermedad, estrés crónico)
- En caso de síntomas persistentes tras el cambio de estilo de vida: se recomienda acudir al médico