El bienestar de los animales domésticos, de granja y de compañía se basa en cuatro pilares fundamentales:
La homeopatía veterinaria (soluciones orales de 30 ml para mascotas o de 1 litro para ganaderías) ofrece un enfoque complementario a la medicina convencional. El propóleo y la miel son principios activos naturales polivalentes —antibacterianos, antifúngicos y cicatrizantes— presentes en champús, polvos y sprays destinados a todas las especies. Los animales adultos se benefician de un seguimiento preventivo regular para anticiparse a las patologías relacionadas con la edad.
La homeopatía veterinaria cuenta con fórmulas complejas para las principales situaciones clínicas en animales. Las soluciones para trastornos urinarios (Uva ursi, Berberis, Solidago) favorecen la función renal y reducen las molestias en caso de cálculos urinarios o cistitis leves. Las fórmulas para afecciones genitales y reproductivas (soluciones orales específicas para animales de gran tamaño) están indicadas para bovinos, porcinos y equinos en períodos críticos de reproducción o posparto. Las fórmulas hepáticas favorecen la regeneración del hígado en casos de sobrecarga tóxica leve. Estos tratamientos deben utilizarse siempre bajo supervisión veterinaria.
El prurito es uno de los motivos de consulta más frecuentes en medicina veterinaria, en todas las especies. Los sprays calmantes cutáneos (aloe vera, caléndula, bisabolol) alivian las irritaciones superficiales sin efectos sistémicos. El polvo de propóleo tiene una acción antibacteriana, cicatrizante y secante sobre las heridas superficiales, las dermatitis húmedas y las zonas interdigitales irritadas. Los champús de miel y propóleo limpian suavemente al tiempo que dejan una película protectora antimicrobiana. Estos productos se pueden utilizar tanto en perros y gatos como en animales de granja. Los animales de edad avanzada suelen presentar afecciones cutáneas crónicas (sequedad, hiperqueratosis, infecciones recurrentes) que se benefician de un cuidado tópico regular.
Las afecciones oculares son frecuentes en todos los animales de compañía. Las secreciones oculares se limpian con lociones oftálmicas estériles específicas (solución fisiológica, ácido bórico diluido, extractos de aciano), nunca con agua del grifo ni con jabón. Los perros braquicéfalos (bulldog, carlino) y los gatos de cara aplanada (persa, british shorthair) presentan secreciones crónicas relacionadas con sus conductos lagrimales, que presentan un codo anatómico; se recomienda una limpieza dos veces al día. Las infecciones conjuntivales bacterianas o virales requieren una consulta veterinaria antes de cualquier tratamiento local. La salud de los órganos internos —especialmente del hígado— influye en la salud ocular: algunas ictericias se manifiestan primero mediante un color amarillento de la esclerótica.
Los trastornos urinarios se encuentran entre las urgencias veterinarias más frecuentes en los gatos machos (obstrucción uretral) y en los perros (cistitis, cálculos, prostatitis). Los signos de alerta son la polaquiuria (micción frecuente en pequeñas cantidades), la hematuria (sangre en la orina), ir y venir a la bandeja sin orinar (obstrucción —una urgencia absoluta en el gato macho—) y el dolor abdominal. Los complementos para el cuidado del tracto urinario (Uva ursi, arándano rojo, D-manosa) reducen la adherencia bacteriana en casos de cistitis leves recurrentes. Las dificultades para orinar siempre requieren una consulta veterinaria inmediata para descartar una obstrucción o una infección grave.