El perro adulto (de 1 a 7 años, según la raza) tiene unas necesidades nutricionales distintas a las del cachorro y del perro mayor. Su aporte calórico debe corresponder exactamente a su gasto energético: el sobrepeso afecta a más del 30 % de los perros adultos en Europa y representa un factor de riesgo importante para la artrosis, la diabetes y las cardiopatías. Esto se controla, en primer lugar, mediante un ajuste preciso de la ración y el aumento de la actividad física, antes de recurrir a un pienso light. Los complementos multifuncionales (9 en 1: articulaciones, piel, pelaje, visión, corazón, sistema inmunitario, digestión y energía) constituyen un enfoque práctico para cubrir todas las necesidades nutricionales de mantenimiento del perro adulto activo.
La artrosis afecta aproximadamente al 20 % de los perros adultos y hasta al 80 % de los perros mayores de 8 años; a menudo se subdiagnostica porque el perro oculta su dolor. Los primeros signos son de carácter conductual: rigidez al levantarse, reticencia a subirse al coche, lamido persistente de una articulación. La combinación de referencia en medicina veterinaria articular incluye:
Estos tres principios activos suelen combinarse en golosinas masticables para las articulaciones. La glucosamina es el complemento articular mejor documentado en medicina veterinaria; su eficacia es óptima con un uso continuado durante un mínimo de 6 a 8 semanas.
La condroitina (glicosaminoglicano extraído del cartílago bovino) inhibe las metaloproteasas que degradan el cartílago en condiciones inflamatorias. El ácido hialurónico mejora la viscosidad del líquido sinovial. El manganeso es un cofactor indispensable de las enzimas encargadas de la síntesis de los glicosaminoglicanos; su carencia reduce la producción de condroitina endógena y debilita el cartílago. El cobre y el zinc completan este cuadro al favorecer la síntesis del colágeno de tipo II, la principal proteína estructural del cartílago hialino.
Los perros de trabajo, de deporte o de caza tienen unas necesidades energéticas claramente superiores a las de los perros sedentarios. Los adaptógenos vegetales (rhodiola, ginseng, astrágalo) se incorporan a los complementos veterinarios para favorecer la resistencia al esfuerzo y reducir la fatiga de recuperación. La rodiola (Rhodiola rosea, rosavinas y salidrosidas) mejora el aprovechamiento del oxígeno mitocondrial y reduce los marcadores de estrés oxidativo tras un esfuerzo intenso, lo que resulta especialmente útil durante las temporadas de trabajo o de competición. Estas plantas adaptógenas también modulan la respuesta inmunitaria del perro activo.
Las otitis externas constituyen la segunda patología más frecuente en las consultas veterinarias en perros adultos. Las razas predispuestas (cocker, labrador, golden retriever, caniche) presentan un conducto auditivo pendular y una producción excesiva de cerumen. La sarna auricular (Otodectes cynotis) se manifiesta con un intenso prurito auricular, sacudidas frecuentes de la cabeza y un depósito característico de cerumen de color marrón-negro. Los productos específicos (soluciones ceruminolíticas + acaricidas) actúan simultáneamente sobre el parásito y el cerumen. La prevención se basa en una limpieza semanal en las razas predispuestas, comprobando visualmente que no haya enrojecimiento ni olor.