0
Menu

¿Y si eligiéramos el chupete adecuado?

Filtro
Número de productos : 21
Ordenar
Ordenar
Cerrar
Mam Accessoire Tetine Débit 3 Rapide +4 Mois Lote de 2 Mam Accessoire Tetine Débit 3 Rapide +4 Mois Lote de 2
5,75 €
Envío en 24 horas
Mam Accesorio para Tetina Flow 2 Mediana +2 Meses Set de 2 Mam Accesorio para Tetina Flow 2 Mediana +2 Meses Set de 2
5,75 €
Envío en 24 horas
Mam Accessoire Tetina Flujo 0 Extra-lento Recién Nacido Set de 2 Mam Accessoire Tetina Flujo 0 Extra-lento Recién Nacido Set de 2
5,75 €
Envío en 24 horas
Mam Accesorio Tetina Flujo 1 Lento +0 Meses Set de 2 Mam Accesorio Tetina Flujo 1 Lento +0 Meses Set de 2
5,75 €
Envío en 24 horas
Kit de tetina y cepillo para biberón Beaphar Kit de tetina y cepillo para biberón Beaphar
8,49 €
Envío en 24 horas
Chupete Mam Supreme +18 Meses Lote de 2 Ref 29 Chupete Mam Supreme +18 Meses Lote de 2 Ref 29
Chat Oiseau +
9,35 €
Añadir al carrito
No disponible
Medela Quick Clean Bolsa estéril para microondas B/5 Medela Quick Clean Bolsa estéril para microondas B/5
18,10 €
Envío en 24 horas
Chupete Mam Supreme 2-6 Meses Lote de 2 Ref 26 Chupete Mam Supreme 2-6 Meses Lote de 2 Ref 26
Conejo Ballena
9,35 €
Añadir al carrito
Envío en 24 horas
Mam Sucette Supreme +6 Meses Lote de 2 Ref 28 Mam Sucette Supreme +6 Meses Lote de 2 Ref 28
Chat Renard +
9,35 €
Añadir al carrito
Envío en 24 horas

¿Qué es un chupete?

El chupete, también llamado chupón, es un accesorio de puericultura diseñado para satisfacer la necesidad de succión no nutritiva del bebé. Se compone de una tetina de silicona o látex natural, unida a una base plana y a un anillo de sujeción. Su diseño garantiza la comodidad, la tranquilidad y la seguridad del bebé.

Más allá de su función tranquilizadora, el chupete satisface una necesidad fisiológica fundamental: la succión proporciona consuelo, una sensación de seguridad, ayuda a conciliar el sueño y favorece la regulación emocional del bebé. Además, varios estudios han documentado que el chupete, utilizado a la hora de conciliar el sueño, tiene un efecto protector contra la muerte súbita del lactante. Aunque no es imprescindible, puede ser una herramienta útil como complemento de otros métodos para calmar al bebé (llevarlo en brazos, abrazarlo, mecerlo). Existen recursos complementarios para el bebé y los cólicos del lactante en general.

¿Cómo elegir el chupete adecuado?

Hay varios criterios que orientan la elección de un chupete adecuado:

  • Forma de la tetina: anatómica, ortodóntica o fisionómica, preferible para el desarrollo bucodental, en lugar de la clásica redonda
  • Tamaño según la edad: 0-6 meses, 6-18 meses, 18 meses y más
  • Material: silicona (duradera, hipoalergénica, transparente, fácil de esterilizar) o látex natural (flexible, cálido, contraindicado en caso de alergia)
  • Collarejo: lo suficientemente ancho como para evitar la aspiración, provisto de orificios de ventilación que evitan las irritaciones cutáneas
  • Anilla ergonómica que facilita el agarre por parte del bebé y la extracción por parte de los padres
  • Norma europea EN 1400 y marcado CE obligatorios
  • Materiales sin BPA, sin ftalatos, sin BPS ni PVC
  • Marca reconocida, distribuida en farmacias y parafarmacias

A menudo es necesario probar varios modelos antes de encontrar el que el bebé acepte. La forma y el material adecuados varían según las preferencias individuales. Para los bebés comilones y los que suelen regurgitar, existen recursos específicos.

¿Cuándo empezar y cuándo dejarlo?

Para la introducción, la mayoría de los pediatras y asesoras de lactancia recomiendan esperar a que la lactancia esté bien establecida, es decir, entre 3 y 6 semanas después del nacimiento, para evitar la confusión entre el pecho y la tetina en los bebés lactantes. En el caso de los bebés alimentados con biberón, la introducción puede realizarse antes sin ningún inconveniente en particular.

En cuanto al destete, los odontólogos pediátricos recomiendan un proceso gradual entre los 2 y los 4 años como muy tarde. Más allá de esa edad, el uso prolongado puede favorecer la apertura anterior de la boca, el paladar ogival, el retraso en la adquisición del lenguaje, la alteración de la articulación y las otitis medias recurrentes. La estrategia progresiva consiste en limitar primero el uso del chupete a la hora de dormirse, luego solo a las siestas y, finalmente, a su abandono total, involucrando al niño en el proceso mediante rituales simbólicos. En cuanto ala lactancia materna en general, existen recursos específicos.

¿Cómo esterilizarla correctamente?

Una higiene impecable es fundamental para la seguridad sanitaria del lactante:

  • Esterilización inicial obligatoria antes del primer uso
  • Lavado diario con agua caliente y jabón, y aclarado minucioso con agua limpia
  • Métodos de esterilización: agua hirviendo durante 5 minutos, esterilizador eléctrico de vapor, esterilizador específico para microondas o solución de esterilización en frío (pastillas desinfectantes pediátricas)
  • Esterilización periódica en el recién nacido (1 o 2 veces por semana) y sistemática tras cada enfermedad infecciosa
  • Secado al aire libre sobre un soporte limpio, protegido del polvo
  • Conservación en una caja de transporte limpia, seca y protegida de la luz
  • No limpiar con la boca de un adulto (transmisión de bacterias cariogénicas).
  • No aplicar productos azucarados en la tetina (miel, jarabe, azúcar): riesgo de caries y botulismo infantil en el caso de la miel

Disponer de varios chupetes idénticos que se vayan alternando facilita el mantenimiento y reduce las roturas. En cuanto a la leche infantil en general, existen recursos específicos.

El chupete y la prevención del síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL): ¿qué se sabe?

Varios estudios internacionales han documentado un efecto protector del chupete utilizado a la hora de dormir frente a la muerte súbita del lactante (MSL). Los mecanismos mencionados incluyen el mantenimiento de una posición favorable de las vías respiratorias, un umbral de despertar más bajo en caso de apnea y una menor profundidad del sueño REM. Este efecto protector se ha incorporado hoy en día a las recomendaciones oficiales de prevención.

Existen varias precauciones que regulan este uso nocturno:

  • No se deben llevar cordones, cadenitas ni sujetadores alrededor del cuello durante el sueño: riesgo grave de estrangulamiento
  • Dormir boca arriba, en una cuna separada en la habitación de los padres durante los primeros seis meses
  • No colocar peluches ni mantas gruesas en la cuna del bebé
  • No debe haber exceso de calor: temperatura de la habitación entre 18 y 20 °C
  • Evitar el tabaquismo pasivo antes y después del nacimiento
  • No volver a poner el chupete en la boca si el bebé lo ha soltado mientras duerme (dejar que el bebé duerma sin él)

En el caso de los niños lactantes, se recomienda introducir el chupete una vez que la lactancia esté bien establecida para evitar la confusión entre el pecho y el chupete. En cuanto al sueño del niño en general, existen recursos específicos.

¿Cuándo hay que cambiarlo?

Un chupete debe sustituirse regularmente, cada 4 a 8 semanas de media, e inmediatamente en cuanto aparezcan signos de desgaste. Hay varios signos que indican la necesidad de una sustitución inmediata:

  • Grietas o desgarros en la tetina: riesgo de desprendimiento de fragmentos, posible asfixia
  • Deformación de la tetina: altera la mecánica de succión y la comodidad del bebé
  • Cambio de textura: superficie pegajosa, irregular o viscosa
  • Cambio de color: amarilleamiento, opacidad (signo de degradación del látex, en particular)
  • Pérdida de elasticidad al estirarla
  • Olor inusual que persiste tras el lavado

El periodo de dentición requiere una mayor atención: los dientes que están saliendo pueden dañar la tetina más rápidamente, lo que justifica su sustitución, en ocasiones, cada 3 o 4 semanas. Para las encías irritadas y las encías sensibles en general, existen productos específicos.

¿Qué impacto tiene en el desarrollo dental?

El uso moderado y limitado en el tiempo del chupete no altera significativamente la dentición del lactante. El riesgo ortodóntico aparece principalmente cuando el uso se prolonga más allá de los 2-3 años, y de forma más marcada a partir de los 4 años. Las posibles consecuencias incluyen la apertura anterior (los incisivos ya no se tocan), el paladar ogival (cavado en altura), el solapamiento dental, el retraso en la adquisición del lenguaje y la alteración de la articulación.

La elección de un chupete de forma fisiológica u ortodóntica limita el impacto en comparación con los modelos redondos clásicos, gracias a una distribución más armoniosa de la presión sobre el paladar y las arcadas dentales. No obstante, la duración de su uso sigue siendo el factor más determinante. Una consulta con el odontólogo pediátrico alrededor de los 2 o 3 años permite evaluar las posibles repercusiones y personalizar el calendario de retirada del chupete.

¿Qué precauciones de seguridad hay que tomar?

Hay varias precauciones que deben tenerse en cuenta en el uso diario del chupete:

  • Higiene rigurosa a diario (lavado y esterilización regulares)
  • Inspección sistemática antes de cada uso
  • Cumplimiento de las normas EN 1400 y CE
  • No realizar personalizaciones caseras con pinturas, barnices o elementos decorativos que puedan desprenderse
  • Si se deseapersonalizarlo (por ejemplo, grabando el nombre en el anillo), acuda únicamente a profesionales que utilicen materiales homologados para el contacto con alimentos
  • Cadena para chupete conforme a la norma EN 12586 (longitud máxima de 22 cm cuando está cerrada), estrictamente prohibida durante el sueño
  • Uso moderado durante el día para que no se convierta en el único método de tranquilizamiento y para favorecer el desarrollo del lenguaje y la comunicación
  • No se debe forzar el uso del chupete: si el bebé lo rechaza, existen otras formas válidas de calmarlo

Su farmacéutico titular sigue siendo un interlocutor valioso para orientarle en la elección y el uso del chupete adecuado para su hijo, como complemento al seguimiento pediátrico habitual.