¿Qué es la sensibilidad gingival y cuáles son sus causas?
La sensibilidad de las encías (hipersensibilidad gingival) se refiere a una reacción dolorosa o molesta de las encías ante estímulos que normalmente se toleran bien, como el cepillado, el uso del hilo dental, las temperaturas frías o calientes y los alimentos ácidos. Puede ser transitoria (tras una limpieza dental o un blanqueamiento) o establecerse a largo plazo, lo que indicaría una patología gingival que debe evaluarse. Los productos para el cuidado de las encías sensibles están disponibles en la gama de higiene bucodental y en los enjuagues bucales de la tienda.
- Gingivitis y periodontitis: la inflamación bacteriana del tejido gingival (gingivitis) es la principal causa de sensibilidad; su progresión hacia la periodontitis afecta al ligamento y al hueso alveolar; encías irritadas y sangrantes al cepillarse: una señal de alerta que no debe ignorarse
- Técnica de cepillado agresiva: cepillo de cerdas duras, presión excesiva, movimientos horizontales enérgicos — abrasión del esmalte cervical y retracción gingival progresiva
- Acumulación de placa y sarro: la placa bacteriana no eliminada se mineraliza y se convierte en sarro, irrita el surco gingival y mantiene la inflamación; una higiene dental rigurosa es la primera línea de prevención
- Factores agravantes: alimentación ácida y azucarada (un pH bucal bajo favorece la irritación gingival) — bruxismo — maloclusión — cambios hormonales (embarazo, menopausia) — tabaquismo (enmascara la inflamación) — xerostomía (boca seca)
- Recesión gingival: retroceso del tejido gingival que deja al descubierto la raíz dental — hipersensibilidad dentinotubular asociada — es imprescindible una evaluación periodontal
¿Cómo prevenir y tratar la sensibilidad de las encías?
La prevención se basa, en primer lugar, en la corrección de los hábitos de higiene: un cepillo de cerdas extra suaves y la técnica de Bass modificada (movimientos circulares o en el surco) reducen significativamente el traumatismo gingival. La higiene interdental diaria (hilo dental, cepillos interdentales) complementa el cepillado para eliminar la placa en los espacios a los que el cepillo no llega.
- Cepillo de dientes adecuado: cerdas suaves o extra suaves; cabezal pequeño para las zonas posteriores; se recomienda un cepillo eléctrico con modo «sensible» para los pacientes que tienen dificultades para controlar la presión manual
- Pasta de dientes para encías sensibles: fórmulas enriquecidas con agentes calmantes (nitrato de potasio, fluoruro de amina, arginina, aloe vera, clorhexidina en dosis bajas) — sin agentes blanqueadores abrasivos en caso de sensibilidad activa
- Enjuague bucal adecuado: sin alcohol (el alcohol reseca las mucosas y agrava la irritación gingival) — fórmulas con clorhexidina (ciclos cortos: 10 días como máximo) o a base de propóleo (con propiedades antibacterianas y antiinflamatorias demostradas frente a los estreptococos y las bacterias periodontales)
- Remedios naturales calmantes: gel de aloe vera puro aplicado sobre las encías (calmante y cicatrizante de las mucosas) — aceite esencial de clavo diluido (eugenol — acción analgésica local — aplicar un gota en la encía, no más de unos minutos) — enjuague con agua salada tibia (antiinflamatorio local suave)
- Tratamientos profesionales: limpieza dental + alisado radicular (periodontitis) — curetaje subgingival — injerto de tejido conjuntivo (recesión grave) — se recomienda una evaluación periodontal anual para los casos recurrentes
¿Qué papel desempeñan la alimentación y los nutrientes en la salud de las encías?
- A limitar: alimentos y bebidas ácidas (refrescos, cítricos, zumos de frutas — un pH < 5,5 desmineraliza el esmalte cervical e irrita las encías) — dulces y alimentos fermentables (sustrato bacteriano que favorece la placa) — beber agua después de cada consumo de alimentos ácidos
- Vitamina C: cofactor indispensable para la síntesis del colágeno gingival — su deficiencia se asocia al escorbuto (gingivitis hemorrágica grave) — se obtiene a través de los cítricos, el kiwi, el pimiento o mediante suplementos — favorece la resistencia y la cicatrización de las encías
- Calcio y vitamina D3: esenciales para la salud del hueso alveolar que sostiene los dientes —la deficiencia de vitamina D se asocia a una mayor susceptibilidad a la periodontitis en estudios epidemiológicos—: productos lácteos, verduras de hoja verde, pescado pequeño + exposición al sol
- Polifenoles: té verde (epigalocatequina —actividad antibacteriana sobre la Porphyromonas gingivalis, principal patógeno periodontal—) — arándano rojo (proantocianidinas que inhiben la adhesión bacteriana a las superficies gingivales)
- Hidratación: entre 1,5 y 2 litros de agua al día mantienen la producción salival; la saliva es la primera barrera natural contra las bacterias bucales (enzimas, IgA, pH tampón)