¿Cuáles son los trastornos digestivos más frecuentes y cuáles son sus causas?
Los trastornos digestivos engloban un conjunto de síntomas relacionados con el mal funcionamiento del tracto digestivo: hinchazón, retortijones abdominales, reflujo gastroesofágico, tránsito intestinal alterado, náuseas e indigestión posprandial. Sus causas principales son:
- Disbiosis intestinal: desequilibrio de la microbiota entre bacterias beneficiosas y patógenas, relacionado con el consumo de antibióticos, una alimentación ultraprocesada o el estrés crónico.
- Alimentación inadecuada: exceso de grasas saturadas, alcohol, alimentos picantes o FODMAP (oligosacáridos y polioles fermentables) en personas sensibles.
- Estrés crónico: el eje intestino-cerebro transmite el 90 % de sus señales del intestino al cerebro. El estrés activa el sistema simpático, ralentiza el peristaltismo y aumenta la permeabilidad intestinal.
- Síndrome del intestino irritable (SII): patología funcional que afecta al 10-15 % de la población, caracterizada por dolores abdominales asociados a trastornos del tránsito intestinal. El diagnóstico es médico.
¿Cómo reducen las fibras los trastornos digestivos?
La fibra alimentaria es el pilar nutricional de la salud digestiva:
- Fibras insolubles (salvado de trigo, verduras de hoja verde): aumentan el volumen de las heces y aceleran el tránsito colónico, previniendo el estreñimiento. La declaración de la EFSA sobre su contribución al tránsito intestinal normal está validada.
- Fibras solubles (psyllium, pectinas, inulina): forman un gel viscoso que ralentiza la absorción de los hidratos de carbono y nutre a las bacterias beneficiosas del colon (efecto prebiótico).
- Prebióticos (fructooligosacáridos, galactooligosacáridos): estimulan las bacterias Lactobacillus y Bifidobacterium, productoras de butirato (ácido graso antiinflamatorio que nutre a los colonocitos).
Aumentar la ingesta de fibra de forma progresiva (+5 g/semana) evita los gases transitorios relacionados con la fermentación acelerada.
¿Mejoran los probióticos los trastornos digestivos?
Los probióticos son los complementos digestivos mejor documentados:
- Disbiosis postantibiótica: Saccharomyces boulardii y Lactobacillus rhamnosus GG reducen significativamente la diarrea asociada a los antibióticos, según metaanálisis de nivel 1.
- Síndrome del intestino irritable: las fórmulas multicepa (Bifidobacterium infantis 35624, Lactobacillus plantarum 299v) reducen los dolores abdominales y la hinchazón en varios ensayos aleatorizados controlados.
- Estreñimiento funcional: Bifidobacterium lactis DN-173 010 acelera el tiempo de tránsito colónico en estudios clínicos.
La eficacia depende de la cepa concreta: una cepa eficaz para la diarrea postantibiótica no tiene por qué serlo para el SII.
¿Qué plantas naturales alivian los trastornos digestivos?
Existen datos clínicos sobre varias plantas medicinales:
- La menta piperita en cápsulas gastrorresistentes (de 180 a 200 mg, 3 veces al día): reduce significativamente los dolores abdominales y la hinchazón del SII según los metaanálisis. Contraindicada en caso de reflujo gastroesofágico (RGE) activo y en niños menores de 30 meses.
- El jengibre (gingeroles, shogaoles): es un procinético que acelera el vaciamiento gástrico y tiene efectos antieméticos documentados. Reduce las náuseas posprandiales y la hinchazón relacionada con una digestión lenta.
- La cúrcuma (curcuminoides): inhibe los mediadores proinflamatorios del intestino (NF-kB, COX-2). Diversos estudios muestran una reducción de los síntomas del SII tras 8 semanas de suplementación.
¿Qué papel desempeña el magnesio en los dolores de estómago y el tránsito intestinal?
El magnesio interviene en los trastornos digestivos a través de dos mecanismos:
- Efecto laxante osmótico: las sales de magnesio de escasa absorción (óxido, hidróxido) retienen el agua en la luz intestinal, ablandando las heces y acelerando el tránsito intestinal en casos de estreñimiento ocasional.
- Reducción de los espasmos intestinales: el magnesio es un antagonista natural del calcio en la musculatura lisa intestinal. Su carencia aumenta la excitabilidad intestinal, lo que favorece los calambres del SII.
Las formas biodisponibles para el bienestar gástrico (bisglicinato, citrato) son las preferidas para un efecto sistémico (espasmos, estrés); las formas de baja absorción (óxido), para un efecto laxante local.
¿Cómo mejorar la digestión en el día a día?
Algunos hábitos contrastados para reducir los trastornos digestivos funcionales y favorecer un buen bienestar digestivo:
- Comer despacio (un mínimo de 20 minutos): la masticación reduce el volumen de las partículas alimentarias y optimiza la secreción de enzimas salivales. Comer deprisa hace que se trague aire y provoca hinchazón.
- Controlar el estrés (coherencia cardíaca, meditación): reduce la activación del sistema simpático, que ralentiza el peristaltismo.
- Mantener un buen tránsito intestinal mediante la hidratación (de 1,5 a 2 litros al día), la fibra y 30 minutos de caminata al día, lo que acelera el tránsito colónico en un 30 %.
- Identificar los FODMAP desencadenantes en caso de SII: reducir el consumo excesivo de legumbres, coliflor, cebollas, lactosa y fructosa para identificar los alimentos responsables.