Los perros y gatos de pelo largo (golden retriever, collie, pastor australiano, persa, maine coon, angora) presentan retos específicos a la hora del aseo debido a la longitud y la estructura de su pelaje. Un pelaje largo sin cuidar forma nudos y enmarañamientos que retienen la humedad, la suciedad y los parásitos al entrar en contacto con la piel, lo que favorece la aparición de dermatitis, infecciones cutáneas y molestias crónicas. El cepillado regular (diario para las razas de pelaje muy tupido, de 2 a 3 veces por semana para las demás) es la base imprescindible del cuidado.La alergia cutánea es una causa frecuente de la mala calidad del pelaje en los animales de pelo largo: el prurito empuja al animal a rascarse, lo que rompe el pelo y favorece la formación de nudos alrededor de las zonas irritadas.
La elección del champú para pelo largo depende de la textura del pelo, de la sensibilidad de la piel y del objetivo que se persiga. Los champús desenredantes (a base de queratina vegetal, proteínas de seda o pantenol) facilitan el peinado tras el baño, ya que recubren cada fibra capilar con una película deslizante que reduce la fricción. Un champú seguido de un acondicionador independiente sigue siendo más eficaz que las fórmulas 2 en 1 para pelajes muy densos. Los champús ecológicos antiolor (con enzimas naturales que neutralizan los compuestos olorosos) son especialmente adecuados para perros de exterior con pelo largo. La vitamina B5 (pantenol) es el principio activo de referencia de los acondicionadores para pelaje largo: penetra en la fibra capilar, la hidrata desde el interior y le devuelve volumen y flexibilidad.
El spray desenredante se aplica sobre el pelaje seco o ligeramente húmedo antes del cepillado para facilitar el paso del peine y reducir la rotura mecánica. El aceitede almendra dulce (ácidos grasos insaturados, vitamina E natural) es el aceite vegetal más utilizado en las fórmulas de sprays desenredantes para animales: su textura ligera desenreda sin apelmazar el pelaje ni dejar residuos grasos visibles. La técnica de cepillado del pelaje largo requiere un método específico: empezar por las puntas del pelo, desenredar progresivamente subiendo hacia la raíz y no tirar nunca desde la raíz. En el caso de nudos muy apretados, es mejor cortar que arrancar: el dolor que provoca un cepillado forzado hace que el animal se muestre reacio a las siguientes sesiones.
El brillo de un pelaje largo es un reflejo directo de su estado nutricional. Los ácidos grasos esenciales (omega-3 y omega-6 en equilibrio) nutren la fibra capilar desde el interior, reducen la inflamación cutánea y refuerzan la barrera lipídica. El aceite de ricino (Ricinus communis, rico en ácido ricinoleico) es un ingrediente fortificante y emoliente muy apreciado en la cosmética animal: aplicado en pequeñas cantidades en las puntas o en las zonas secas, nutre y da cuerpo al pelo sin apelmazarlo. La niacinamida (vitamina B3/PP) mejora la producción de ceramidas cutáneas y refuerza la barrera piel-pelo. La ortiga (Urtica dioica, rica en sílice, hierro, zinc y vitaminas del grupo B) se utiliza tradicionalmente para mejorar la calidad y el brillo del pelaje de las mascotas.
La prevención de los nudos se basa en un cepillado regular y en el uso de las herramientas adecuadas según el tipo de pelo:
Las zonas con riesgo de apelmazamiento son las axilas, la ingle, detrás de las orejas y alrededor del collar: hay que revisarlas y cepillarlas con prioridad. En caso de apelmazamiento avanzado, el corte suele ser la única solución respetuosa con el animal. A los animales de pelo largo les conviene acudir regularmente a un peluquero canino profesional para que les trate las zonas de difícil acceso.