La lipólisis es el proceso bioquímico mediante el cual los triglicéridos almacenados en las células adiposas (adipocitos) se hidrolizan en ácidos grasos libres y glicerol, que pasan al torrente sanguíneo para ser utilizados como sustrato energético por los músculos y el hígado. La inicia la lipasa sensible a las hormonas (LHS), una enzima que se activa mediante fosforilación bajo el efecto de las catecolaminas (adrenalina, noradrenalina), el glucagón y la ACTH. La insulina es el principal inhibidor de la LHS: basta con niveles bajos de insulina para bloquear la lipólisis. Por eso, un déficit calórico combinado con hidratos de carbono de bajo índice glucémico maximiza la movilización de las grasas almacenadas.
Comprender los reguladores de la lipólisis permite optimizar la estrategia para adelgazar:
Es importante comprender que incluso un tentempié ligero en carbohidratos puede inhibir la lipólisis durante varias horas. Para las personas que entrenan en ayunas, el objetivo es precisamente aprovechar esta ventana de baja insulinemia para maximizar la movilización de los ácidos grasos almacenados.
La lipólisis es opuesta a la lipogénesis (síntesis de grasas a partir del exceso de hidratos de carbono o de ácidos grasos de la dieta). El equilibrio entre estos dos procesos determina la composición corporal. En estado posprandial (después de una comida), predomina la lipogénesis. En ayunas o durante el esfuerzo físico, la lipólisis toma el relevo. Una dieta con un índice glucémico elevado mantiene los niveles de insulina altos de forma permanente, lo que bloquea la lipólisis y favorece la lipogénesis —mecanismo fundamental del aumento progresivo de peso—. Por el contrario, una comida rica en proteínas estimula poco la insulina y preserva la lipólisis.
El ejercicio físico es el estimulante lipolítico más potente y mejor documentado:
Algunos suplementos presentan mecanismos lipolíticos documentados:
Estos complementos solo surten efecto en un contexto de déficit calórico y actividad física regular. Nunca sustituyen a un estilo de vida saludable y su uso prolongado en dosis elevadas (especialmente la cafeína) puede provocar tolerancia y efectos secundarios cardiovasculares.