La fumaria officinalis (Fumaria officinalis) es una planta medicinal de la familia de las papaveráceas, utilizada desde la Antigüedad en las tradiciones europeas. Crece de forma espontánea en prados, jardines y terrenos cultivados de Europa occidental. La Farmacopea Europea y las monografías de la ESCOP la describen como una planta de referencia para favorecer las funciones hepáticas y digestivas, gracias a sus alcaloides (protopina, fumaricina) y a sus ácidos fenólicos.
La fumaria reúne varias propiedades tradicionalmente reconocidas en fitoterapia:
Existen varias formas galénicas según el objetivo que se persiga:
La fumaria se presta de forma natural a los complementos alimenticios desintoxicantes de primavera y otoño.
La fumaria ejerce una acción amfocolerética singular: estimula la secreción biliar cuando es insuficiente y la regula cuando es excesiva. Esta doble regulación explica su utilidad en casos de digestión lenta, náuseas tras comidas grasas, hinchazón y digestiones difíciles. También contribuye al bienestar de la vesícula biliar, sin sustituir el consejo médico en caso de patología confirmada.
Su acción depurativa la convierte en una aliada para las pieles apagadas y propensas a brotes inflamatorios. Se utiliza tradicionalmente para tratar problemasde acné,eccema y psoriasis, en forma de cura interna. En el ámbito de las alergias, se utiliza como apoyo en caso de alergias estacionales, como complemento de un tratamiento adecuado. En caso de reacción grave (edema, dificultad respiratoria), llama al 15 o al 112.