La fatiga ocular es una de las indicaciones clásicas de la homeopatía. Ruta graveolens (ruta officinalis, 9 CH) es la cepa de referencia para la astenopia acomodativa: fatiga de los músculos ciliares tras la lectura o un trabajo de precisión prolongado, acompañada de dolores de cabeza frontales y sensación de ardor. Jaborandi (Pilocarpus jaborandi, 5 CH) actúa preferentemente sobre el espasmo ciliar, con sensación de visión borrosa tras el esfuerzo de cerca y lagrimeo reflejo. Estas cepas se utilizan en un tratamiento de 3 semanas, 3 gránulos 3 veces al día, junto con una mejora de la ergonomía visual.
Una nueva generación de complementos se centra en la fatiga ocular mediante la sinergia de principios activos. Nutrof Total contiene luteína, zeaxantina, DHA, vitamina E y zinc, una fórmula inspirada en el estudio AREDS2 sobre la protección de la retina. Ophta'Plex (Santé Verte) combina arándano, grosella negra, pepitas de uva y vitaminas del grupo B. Herbalgem Optigem GC12 asocia gemoterapias (yemas de grosella negra y de arándano) con propiedades antioxidantes documentadas. Ningún principio activo por sí solo alcanza los beneficios de la combinación; se necesita un tratamiento de entre 3 y 6 meses para observar un efecto sobre la fatiga visual crónica.
Dos principios activos menos conocidos, pero relevantes para la fatiga ocular crónica. La carnitina (L-carnitina, 500-1000 mg/día) transporta los ácidos grasos de cadena larga a las mitocondrias de las células ganglionares de la retina —que tienen un consumo energético muy elevado— y mejora su resistencia a la fatiga visual, según varios estudios en modelos animales. El licopeno (5-15 mg/día) es el antioxidante lipofílico más concentrado en el cristalino humano: neutraliza los radicales de oxígeno singlete derivados de la fotooxidación, protegiendo los cristalinos de la opacificación progresiva.
El resveratrol (100-300 mg/día) activa las proteínas SIRT1 y Nrf2, lo que reduce la apoptosis de las células retinianas expuestas a luz azul intensa. El magnesio (300-400 mg/día) favorece la relajación del músculo ciliar en estado de espasmo crónico en personas que utilizan mucho las pantallas, y mejora la vasodilatación de los capilares que irrigan la papila óptica. Su carencia agrava los espasmos de acomodación responsables de la fatiga visual de cerca.
La ergonomía visual sigue siendo la medida preventiva más eficaz. La pantalla debe colocarse a una distancia de entre 50 y 70 cm de los ojos, ligeramente por debajo de la línea de la vista (10-15°). El brillo de la pantalla debe ajustarse a la iluminación ambiental de la habitación para evitar un contraste de adaptación constante. La regla 20-20-20 (cada 20 minutos, mirar a 6 metros durante 20 segundos) alivia el espasmo de acomodación. En el caso de ojos con fatiga crónica, es imprescindible realizar un reconocimiento oftalmológico para descartar una ametropía no corregida.
La vitamina B6 (piridoxina, 25-50 mg/día) es un cofactor en la síntesis de neurotransmisores en la retina —en particular del GABA (ácido gamma-aminobutírico)—, que modula la actividad de las células amacrinas y ganglionares en el procesamiento de la señal visual. Su carencia puede traducirse en una menor sensibilidad al contraste y un aumento de la fatiga visual durante los esfuerzos que requieren precisión. Las fórmulas Angiodrop y Vitadrop incorporan vitaminas del grupo B en una base oftálmica para favorecer la nutrición del nervio óptico por vía tópica directa.