La carnitina es un compuesto derivado de los aminoácidos lisina y metionina, que el organismo sintetiza en el hígado y los riñones. Es conocida principalmente por su función de «transporte» de los ácidos grasos de cadena larga hacia las mitocondrias, donde se convierten en energía. Es uno de los complementos nutricionales más utilizados en la nutrición deportiva.
¿Qué es la carnitina y para qué sirve?
La carnitina actúa como un «transporte» mitocondrial: transporta los ácidos grasos de cadena larga al interior de las mitocondrias, donde se oxidan (beta-oxidación) para producir ATP. Sin carnitina, las grasas no pueden penetrar en las mitocondrias y, por lo tanto, no pueden utilizarse como sustrato energético. El organismo la sintetiza a partir de la lisina y la metionina, con la vitamina C y el hierro como cofactores. Descubre todos los aminoácidos disponibles.
¿Qué formas de carnitina elegir?
Existen cuatro formas con propiedades y usos distintos.
- L-carnitina: la forma natural más abundante y mejor estudiada; uso deportivo y general
- Acetil-L-carnitina (ALC): mayor solubilidad; se ha estudiado por sus efectos sobre las funciones cognitivas y la salud neurológica
- Propionil-L-carnitina (PLC): concentrada en las células musculares, estudiada por su efecto sobre la circulación sanguínea
- D-carnitina: forma no funcional, que debe evitarse — puede interferir con la L-carnitina activa
- Para uso deportivo: es preferible la L-carnitina o la acetil-L-carnitina, con certificación GMP
Carnitina y deporte: ¿qué beneficios se esperan?
La carnitina se incluye en los programas deportivos, sobre todo por su papel en el metabolismo lipídico durante el esfuerzo.
- Favorece el uso de los ácidos grasos como sustrato energético durante los esfuerzos prolongados (resistencia)
- Contribuye a preservar las reservas de glucógeno muscular durante los ejercicios de resistencia prolongados
- Favorece la recuperación deportiva y, según algunos estudios, reduce la fatiga percibida tras el esfuerzo
- Se recomienda combinarla con los BCAA y la creatina en las fórmulas de recuperación
- Los efectos varían en función de la dosis, la forma y el perfil del deportista; los resultados científicos siguen siendo dispares
¿Dónde se encuentra la carnitina en la alimentación?
La carnitina se encuentra casi exclusivamente en alimentos de origen animal.
- Carne roja (ternera, cordero): las fuentes más concentradas
- Aves y pescado: contenidos más modestos
- Productos lácteos: contribuyen a la ingesta diaria
- Vegetales y cereales: contenido prácticamente nulo; las personas veganas pueden presentar un aporte inferior, que se compensa en parte mediante la síntesis endógena
¿Cómo se utiliza un complemento de carnitina?
La dosis se adapta al objetivo y al contexto.
- Uso general o preventivo: de 500 mg a 2 g al día de L-carnitina, en una o dos tomas
- Deporte intensivo: de 2 a 3 g al día, preferiblemente antes del esfuerzo o después del entrenamiento
- Personas mayores o veganas: de 1 a 2 g en cura, como complemento de una alimentación variada
- Empezar con una dosis baja y ajustarla según la tolerancia individual
La carnitina y el músculo cardíaco: ¿qué dice la investigación?
La carnitina se está estudiando en el ámbito cardiovascular por su papel en el metabolismo de los ácidos grasos a nivel cardíaco.
- Es esencial para evitar la acumulación de ácidos grasos no oxidados en las células del miocardio
- Se han estudiado formas como la L-carnitina y la propionil-L-carnitina en determinadas patologías cardíacas; los resultados son dispares
- No hay recomendaciones terapéuticas establecidas; no debe utilizarse como sustituto de un tratamiento médico prescrito
- Posibles interacciones con anticoagulantes y hormonas tiroideas; consúltelo con su médico