¿Qué es la coriza y en qué se diferencia de otras infecciones?
El coriza —término médico que designa el resfriado común— es una infección viral de las vías respiratorias superiores (nariz, garganta y senos paranasales). En el 40-50 % de los casos está causada por rinovirus, y en el resto, por coronavirus estacionales, virus parainfluenza, VRS y otros. Afecta a los adultos una media de 2 a 4 veces al año, y a los niños hasta 8 o 10 veces. En la tienda se pueden encontrar productos naturales para tratar las afecciones invernales y las de las vías respiratorias.
Es importante distinguirlo de la gripe y la COVID-19, ya que el tratamiento es diferente. La coriza se caracteriza por una aparición progresiva de los síntomas (a diferencia de la gripe, que tiene un inicio brusco), ausencia de fiebre o fiebre muy leve (< 38 °C) y un predominio de los síntomas nasales (congestión, rinorrea) sobre los síntomas generales. La gripe provoca fiebre alta y repentina, mialgias intensas y fatiga incapacitante. La COVID-19 puede presentarse como un coriza, pero a veces con pérdida del olfato y una evolución variable.
- Síntomas de la coriza: congestión nasal — rinorrea (secreción clara que se vuelve mucopurulenta en 3 a 5 días — es normal, no significa que haya una sobreinfección bacteriana) — estornudos — ligera irritación de garganta — posible tos seca — fatiga moderada — dolor de cabeza — fiebre leve o ausente
- Transmisión: gotículas respiratorias (tos, estornudos) — contacto indirecto (superficies contaminadas y posterior contacto con la nariz, los ojos o la boca) — autoinoculación frecuente — periodo de incubación de 1 a 3 días — contagioso entre 1 y 2 días antes de la aparición de los síntomas y durante los primeros 4 a 5 días
- Duración: de 7 a 10 días de media — la congestión nasal y la rinorrea remiten en 7 días — la tos puede persistir entre 2 y 3 semanas — si tras 10 días no hay mejoría, hay que considerar la posibilidad de una sinusitis, una sobreinfección o una alergia
¿Qué remedios naturales y tratamientos sintomáticos existen para el resfriado?
No existe ningún tratamiento antiviral específico contra los rinovirus; el tratamiento es exclusivamente sintomático. El reposo y la hidratación (de 1,5 a 2 L/día) siguen siendo fundamentales: el agua fluidifica las secreciones nasales y refuerza la respuesta inmunitaria. Los descongestionantes nasales (xilometazolina, oximetazolina) alivian rápidamente la congestión, pero no deben utilizarse durante más de 5 a 7 días (riesgo de efecto rebote). Se recomiendan los lavados nasales con suero fisiológico o agua de mar tanto en adultos como en niños para eliminar los virus y fluidificar la mucosidad.
- Remedios naturales eficaces: miel (de 1 a 2 cucharaditas —calma la garganta, tiene propiedades antibacterianas leves— contraindicada antes de 1 año) —inhalaciones de vapor con eucalipto (cineol descongestionante) — infusión de tomillo (expectorante y antiséptico respiratorio) — infusión de jengibre y miel (antiinflamatoria y calmante) — propóleo en spray nasal o bucal (propiedades antivirales e inmunoestimulantes)
- Vitaminas e inmunidad: vitamina C (no previene el resfriado en personas sin deficiencia, pero puede reducir su duración y gravedad) — zinc (si se toma en las 24 horas siguientes a la aparición de los primeros síntomas, reduce la duración del episodio según los estudios) — vitamina D (su carencia se asocia a una mayor vulnerabilidad a las infecciones invernales)
- Alimentación e hidratación: caldos calientes (hidratación + vapor descongestionante + electrolitos) — cítricos, kiwi, pimiento (vitamina C) — ajo (alicina — propiedades antivirales leves) — evitar el alcohol y el tabaco (irritantes de las mucosas, reducen las defensas locales)
- Cuándo acudir al médico: fiebre > 38,5 °C prolongada — dificultades respiratorias — dolor sinusal intenso y unilateral (sinusitis) — síntomas que empeoran tras una mejoría inicial — personas mayores, lactantes, mujeres embarazadas o inmunodeprimidas
¿Cómo prevenir el resfriado común y limitar su propagación?
La prevención del resfriado se basa en medidas de protección sencillas pero eficaces. Lavarse las manos es la medida más eficaz: los rinovirus sobreviven varias horas en las superficies y la autoinoculación (mano contaminada → nariz u ojos) es la principal vía de transmisión. Lavarse las manos durante 20 segundos con jabón o utilizar gel hidroalcohólico durante unos segundos elimina los virus presentes.
- Prevención individual: lavarse las manos con frecuencia (antes de las comidas, después de tocar superficies comunes); evitar tocarse la nariz, los ojos y la boca; ventilar regularmente los espacios (15 minutos por la mañana y por la tarde) — humidificar el aire interior (los rinovirus proliferan mejor en aire seco y frío) — mantener las defensas inmunitarias (sueño suficiente, actividad física, alimentación equilibrada)
- En la comunidad: pañuelos desechables (de un solo uso — los pañuelos de tela conservan los virus activos) — uso de mascarilla si hay síntomas (protege a las personas cercanas) — ventilación de los espacios compartidos — quedarse en casa los primeros días (pico de contagiosidad)
- Convalecencia: reanudar progresivamente las actividades tras la desaparición de la fiebre — el cansancio puede persistir entre 2 y 3 días después de la fase aguda — no forzar la vuelta al deporte antes de que desaparezcan por completo los síntomas