Las compresas higiénicas están disponibles en varios tamaños adaptados a la intensidad del flujo y a los momentos del día. Algunas pautas para orientarse:
Las aletas desempeñan una función concreta: se pliegan bajo las braguitas y limitan las fugas laterales, sobre todo al moverse. Para las pieles sensibles, es recomendable optar por compresas de algodón orgánico, sin perfumes ni colorantes artificiales.
Las compresas de algodón orgánico responden a varias preocupaciones a la vez:
Las toallitas convencionales pueden contener residuos de cloro (blanqueo), fragancias sintéticas o superabsorbentes químicos, cuya tolerancia vaginal varía según cada persona. En caso de duda sobre la composición, comprueba las certificaciones: la etiqueta GOTS para el algodón ecológico, «OK compost» o FSC para la biodegradabilidad. Para ir más allá en el enfoque ecológico, las toallitas biodegradables para el cambio de pañales y las compresas lavables son alternativas que vale la pena explorar.
Los perfumes añadidos a las compresas higiénicas alteran el pH natural de la zona íntima y pueden provocar irritaciones o reacciones alérgicas. La zona vulvar es especialmente permeable a las sustancias químicas. Los perfumes sintéticos se encuentran entre los alérgenos de contacto más frecuentes en dermatología. Otros aditivos, como las dioxinas residuales del blanqueo con cloro o ciertos superabsorbentes, plantean dudas sobre su tolerancia a largo plazo, sin que aún se hayan establecido datos concluyentes en condiciones de uso normal. En caso de enrojecimiento, reacción alérgica cutánea o picor tras su uso, deja de usarlas inmediatamente y opta por una alternativa sin perfume. Si los síntomas persisten, consulta a un profesional sanitario.
Un uso correcto limita las irritaciones y mantiene una higiene óptima:
Por la noche, una compresa maxi o nocturna, más larga, ofrece una protección adecuada para las posiciones en las que se está tumbada. Incluso con un flujo ligero, un cambio regular previene el picor asociado a la humedad prolongada.
La elección depende de las preferencias personales y del contexto:
La compresa sigue siendo la opción más habitual para la primera menstruación, para la noche y para las mujeres que prefieren evitar cualquier tipo de inserción. Ambos productos se pueden combinar según las diferentes fases del ciclo. Sea cual sea la protección elegida, evita los modelos perfumados y cámbialos con regularidad para preservar el equilibrio de la mucosa íntima y prevenir irritaciones e infecciones.