La alholva (Trigonella foenum-graecum) es una planta aromática y medicinal originaria de la cuenca mediterránea y de Asia, utilizada desde la Antigüedad en fitoterapia y en la cocina. Rica en saponinas, proteínas, fibras mucilaginosas y antioxidantes, se utiliza tradicionalmente para favorecer la digestión, estimular el apetito y mejorar el bienestar general. Sus usos se basan en la tradición: la EFSA no ha validado ninguna alegación de propiedades saludables específica al respecto.
La alholva se aprecia tradicionalmente por su efecto beneficioso sobre la digestión. Sus fibras mucilaginosas y sus compuestos aromáticos explican este uso ancestral.
La alholva es una de las plantas tradicionalmente conocidas por abrir el apetito. Este uso es antiguo y no sustituye a un seguimiento nutricional en caso de pérdida de peso marcada.
El fenogreco se asocia tradicionalmente al bienestar femenino, especialmente para favorecer la lactancia. Sin embargo, contiene compuestos con efectos fitoestrogénicos controvertidos, cuya acción aún no está bien establecida científicamente y que requieren precaución.
Debido a estos compuestos, se desaconseja el consumo de fenogreco en caso de antecedentes de cáncer hormono-dependiente. Durante la lactancia, se recomienda consultar a un médico o a una comadrona.
Entre los deportistas, la alholva se valora sobre todo por su aporte nutricional: proteínas vegetales, fibra y minerales. Las afirmaciones relativas a la testosterona o al rendimiento no están demostradas científicamente.
Para uso externo, el fenogreco sigue siendo un ingrediente tradicional en el ámbito de la belleza. Cabe precisar que el colágeno de origen cosmético no penetra en la dermis: ninguna planta «estimula» su producción por vía tópica.
La alholva se presenta en varias formas según las necesidades: infusión, polvo, semillas germinadas o complemento alimenticio. Tal y como recuerdan la ANSM y la ANSES, un complemento no sustituye a una alimentación equilibrada.
El fenogreco forma parte de un enfoque de fitoterapia responsable: respeta siempre la dosis indicada.
Aunque suele tolerarse bien, el fenogreco requiere, no obstante, ciertas precauciones.
Una reacción alérgica grave (hinchazón de la cara o la garganta, dificultad para respirar) puede indicar un edema de Quincke: se trata de una urgencia, llame al 15 o al 112. En caso de duda, consulte antes de iniciar cualquier tratamiento. Contenido validado por Arnaud, doctor en Farmacia.