En fitoterapia y aromaterapia, una sinergia se refiere a la combinación razonada de varios principios activos cuyo efecto combinado supera la suma de los efectos individuales: el principio de potenciación. Las sinergias de aceites esenciales las formulan los aromaterapeutas, que combinan aceites con propiedades complementarias o convergentes para una misma indicación. Una sinergia relajante puede combinar la lavanda verdadera (linalol, acetato de linalilo —sedante—), el ylang-ylang (acetato de bencilo —ansiolítico—) y la bergamota (linalol, limoneno — antidepresivo suave) para lograr una acción calmante más amplia que la de cada aceite por separado. Estas sinergias se envasan en frascos multidosis (de 10 a 30 ml) para su uso en difusión ambiental, en masaje diluido o en inhalación, según sus indicaciones.
Los aceites esenciales relajantes actúan principalmente por vía olfativa: las moléculas aromáticas volátiles activan los receptores olfativos del bulbo olfativo y desencadenan una cascada de señales hacia el sistema límbico (amígdala, hipocampo, hipotálamo) que regula las emociones, el estrés y el sueño. La lavanda verdadera (Lavandula angustifolia, linalol 35-50 % y acetato de linalilo 30-45 %) es el aceite esencial mejor documentado científicamente: modula positivamente los receptores GABA-A y reduce los niveles de cortisol salival. En las sinergias de serenidad y equilibrio, suele combinarse con la mejorana (terpinen-4-ol, parasimpaticomimético), el petit grain bigarade (antiespasmódico) y la manzanilla romana (ésteres angélicos, calmante profundo).
La micoterapia se basa en los betaglucanos (polisacáridos de la pared de los hongos) que activan los macrófagos, las células NK y los linfocitos T. Las sinergias de hongos medicinales combinan varias especies con propiedades complementarias:
Estas fórmulas están indicadas para la inmunidad preventiva, la fatiga crónica y como complementos naturales de apoyo en períodos de vulnerabilidad inmunitaria.
La gemmoterapia utiliza macerados glicerínicos de yemas y brotes jóvenes: los tejidos meristémicos (en crecimiento activo) concentran al máximo los factores de crecimiento, las hormonas vegetales y las vitaminas. Los complejos energéticos de gemmoterapia suelen combinar la yema de vid (Vitis vinifera, antioxidante y antienvejecimiento celular), la grosella negra (Ribes nigrum, estimulante de las glándulas suprarrenales —«cortisona natural»»), el escaramujo (Rosa canina, inmunoestimulante y fuente concentrada de vitamina C) y el romero (hepatoprotector y tónico general). Estas fórmulas actúan en profundidad sobre la homeostasis celular y las principales funciones orgánicas, a diferencia de los aceites esenciales, que tienen una acción más específica y rápida. A veces se recomienda la combinación de gemoterapia y aceites esenciales para lograr una sinergia de acción que sea a la vez profunda (yemas) e inmediata (aceites esenciales).
Las sinergias invernales combinan aceites con acción antiviral, antibacteriana, inmunoestimulante y descongestionante respiratoria.El eucalipto radiata (1,8-cineol, expectorante y antiviral), el pino silvestre (α-pineno, descongestionante), el ravintsara (con predominio de 1,8-cineol, inmunoestimulante) y el tomillo con timol (potente antibacteriano) constituyen la base de las sinergias de inmunidad para el invierno. Mediante difusión en el ambiente (entre 20 y 30 minutos por hora como máximo), purifican el aire interior y estimulan las defensas de las mucosas. A veces se añade bergamota (linalol, furocumarinas) por sus propiedades antidepresivas y para refrescar el ambiente olfativo de los espacios interiores en invierno.
La elección de una sinergia se basa en la identificación precisa de la necesidad: relajación y gestión del estrés (sinergias de lavanda, mejorana, petit grain bigarade), inmunidad y resistencia invernal (setas medicinales + aceites esenciales antivirales), energía y vitalidad (gemoterapia + adaptógenos vegetales), purificación del aire interior (aceites esenciales antisépticos en difusión). Las sinergias listas para usar simplifican el uso de la aromaterapia: evitan errores de dosificación y garantizan una coherencia terapéutica entre los aceites combinados. Es conveniente comprobar las contraindicaciones específicas de cada aceite esencial que compone la sinergia (mujeres embarazadas, lactantes, personas epilépticas, asmáticas) y respetar siempre las vías de administración recomendadas. La bergamota, presente en numerosas sinergias de bienestar, es fotosensibilizante si se aplica sobre la piel antes de la exposición al sol; las fórmulas para difusión o para masaje, diluidas y aplicadas bajo la ropa, no presentan este riesgo.