¿Qué es la hipercolesterolemia y cómo se diagnostica?
La hipercolesterolemia se refiere a un aumento anormal del colesterol total o del colesterol LDL en sangre, lo que constituye un importante factor de riesgo cardiovascular. Se diagnostica mediante un perfil lipídico (EAL — exploración de una anomalía lipídica) realizado en ayunas, prescrito por el médico. Los complementos para la salud cardiovascular están disponibles en la gama «colesterol y salud cardiovascular» de la tienda.
- Valores lipídicos de referencia (que debe interpretar el médico en función del perfil de riesgo global): colesterol total recomendado < 2 g/L (5,2 mmol/L) — Colesterol LDL: objetivo en función del riesgo cardiovascular (< 1,9 g/L en personas con bajo riesgo — < 1,0 g/L en la prevención secundaria tras un infarto) — Colesterol HDL: factor protector (> 0,60 g/L = protección) — Triglicéridos < 1,5 g/L en ayunas
- Formas clínicas: hipercolesterolemia pura (LDL elevado, triglicéridos normales) — hipertrigliceridemia aislada — hiperlipidemia mixta (LDL y triglicéridos elevados) — hipercolesterolemia familiar (forma genética rara — LDL muy elevado desde la infancia — tratamiento especializado)
- Causas principales: alimentación rica en grasas saturadas y trans, sedentarismo, sobrepeso, tabaquismo, diabetes, hipotiroidismo — factores genéticos — determinados medicamentos (diuréticos tiazídicos, betabloqueantes, corticoides)
¿Cuál es el impacto cardiovascular y qué cambios en el estilo de vida se recomiendan?
La hipercolesterolemia contribuye a la aterosclerosis (acumulación de placas lipídicas en las paredes arteriales): placa vulnerable → rotura → trombosis arterial → infarto de miocardio o ictus. El riesgo cardiovascular global incluye el colesterol, pero también la presión arterial, la diabetes, el tabaquismo y los antecedentes familiares —su evaluación corresponde al médico.
- Dieta para reducir el colesterol: reducir las grasas saturadas (carnes grasas, embutidos, productos lácteos enteros, aceite de palma y de coco) y las grasas trans (industriales) — aumentar la fibra soluble (avena, cebada, legumbres, manzanas, psyllium), que retienen el colesterol en el tracto digestivo; omega-3 EPA-DHA (pescados grasos 2-3 veces por semana); aceite de oliva virgen extra y frutos secos (omega-9 y polifenoles)
- Actividad física: 150 min/semana de actividad moderada aumentan el HDL y reducen los triglicéridos — el ejercicio de resistencia (musculación) también mejora el perfil lipídico
- Dejar de fumar (Servicio de Información sobre el Tabaco: 3989): el humo reduce el HDL y daña las paredes vasculares
- Tratamientos farmacológicos: estatinas (primera opción — reducción del LDL entre un 30 % y un 55 %, según el principio activo y la dosis) — ezetimiba (en combinación o en monoterapia) — inhibidores de la PCSK9 (casos graves o resistentes, prescripción especializada) — fibratos (hipertrigliceridemia) — únicamente con receta médica, nunca en automedicación
¿Qué complementos alimenticios pueden servir de apoyo a la alimentación y al estilo de vida?
Estos complementos sirven de apoyo al estilo de vida; no sustituyen a las estatinas ni a los tratamientos recetados. Consulte al médico y al farmacéutico antes de tomar cualquier complemento si está siguiendo un tratamiento hipolipemiante (posibles interacciones).
- Levadura de arroz rojo: contiene monacolina K (estatina natural) — reducción documentada del LDL — mismos efectos secundarios e interacciones que las estatinas farmacéuticas (riesgo de miopatía; contraindicada en caso de tratamiento con estatinas, embarazo, insuficiencia hepática o renal); se desaconseja la automedicación sin consejo médico; nota de la ANSES: vigilar la tolerancia muscular
- Omega-3 EPA-DHA: reducción de los triglicéridos entre un 20 % y un 30 % con 3–4 g/día — alegación validada por la EFSA — sobre los niveles de LDL: efecto neutro a ligeramente favorable
- Alcachofa (Cynara scolymus): cinarina y luteolina — ligera inhibición de la síntesis hepática de colesterol — datos clínicos modestos — en extracto estandarizado, uso tradicional bien establecido por la EMA
- Fitoesteroles y estanol vegetales: 2 g/día incorporados a la dieta reducen el LDL entre un 7 % y un 10 % en 3 semanas (EFSA) — en margarina o complementos enriquecidos — no utilizar en mujeres embarazadas, niños menores de 5 años ni pacientes que tomen estatinas sin consejo médico