Los flebotomos (o «moscas de la arena») son pequeños insectos que pican y se encuentran en las regiones cálidas de la cuenca mediterránea, Oriente Medio y África. Como vectores de la leishmaniosis, suponen un riesgo parasitario real para los viajeros y las mascotas en las zonas endémicas. Su protección se basa en los mismos principios que para los mosquitos, con algunas particularidades.
¿Qué es un flebotomo y dónde se encuentra?
El flebotomo (Phlebotomus spp.) es un díptero de entre 1,5 y 3,5 mm, más pequeño que el mosquito común. Su cuerpo grisáceo y sus alas en forma de corazón lo distinguen de otros insectos que pican. Está activo principalmente desde el atardecer hasta el amanecer, en zonas boscosas, rurales y periurbanas de las regiones mediterráneas y tropicales. Su reducido tamaño le permite atravesar algunas mosquiteras convencionales.
¿Qué enfermedades transmite el flebotomo?
La leishmaniosis es la principal enfermedad transmitida por vectores asociada a los flebotomos. Puede presentarse de diversas formas según el parásito transmitido.
- Leishmaniasis cutánea: úlcera cutánea localizada, con posibilidad de curación espontánea, aunque lenta
- Leishmaniasis visceral (kala-azar): afectación de los órganos internos, potencialmente grave si no se trata; acudir al médico de inmediato
- Fiebre de los flebotomos y virus de la Toscana: síndromes febriles que se resuelven espontáneamente
- En el caso de los perros: la leishmaniosis canina es frecuente en la zona mediterránea — véanse los antiparasitarios veterinarios
¿Cómo protegerse de las picaduras de flebotomos?
Las medidas de protección combinan repelentes, barreras físicas y comportamientos adecuados.
- Repelentes cutáneos con DEET o icaridina en concentraciones elevadas — los flebotomos son sensibles a ellos al igual que los mosquitos (selección antimosquitos)
- Ropa que cubra bien el cuerpo, de color claro, con mangas largas desde el atardecer
- Mosquiteras de malla fina (menos de 0,4 mm) impregnadas con permetrina: las mosquiteras estándar dejan pasar a los flebotomos
- Evitar salir durante las horas de máxima actividad: el atardecer y las dos primeras horas de la noche
- Incluirlo en el botiquín de viaje durante las estancias en zonas mediterráneas o tropicales
¿Cómo tratar una picadura de flebotomo?
Las picaduras de flebotomos suelen ser más molestas que las de los mosquitos, con una reacción local más acusada.
- Limpiar y desinfectar la zona de la picadura
- Aplicar un gel calmante contra las picaduras para aliviar el picor y el calor local
- Tomar antihistamínicos orales si la reacción es extensa o hay múltiples picaduras
- Acudir al médico si aparece una lesión cutánea persistente en las semanas siguientes al regreso de una zona endémica —posible signo de leishmaniosis cutánea
¿Cómo proteger a tu perro de los flebotomos?
El perro es el principal huésped reservorio de la leishmaniosis en la zona mediterránea. Su protección es imprescindible a partir de la primavera.
- Collares repelentes de larga duración específicos contra los flebotomos (deltametrina, permetrina) — véanse los antiparasitarios para animales
- Pipetas repelentes mensuales adaptadas a las mascotas
- Vacuna contra la leishmaniasis canina disponible — consultar con el veterinario antes de viajar a una zona endémica
- Mantener al perro en el interior durante las horas de actividad de los flebotomos
Flebotomos y viajes: ¿qué hay que tener en cuenta?
Los viajeros que se dirijan a la zona mediterránea, Oriente Medio, África subsahariana o Sudamérica deben prever medidas de protección.
- Consultar a un médico especialista en medicina del viajero antes de partir hacia zonas con alta prevalencia de leishmaniosis
- Llevar repelentes de larga duración, mosquiteras de malla fina impregnadas y gel calmante
- No hay ninguna vacuna ni tratamiento profiláctico disponible para las personas; la prevención se basa íntegramente en la protección física y química