La esterilización de los accesorios para bebés consiste en la eliminación de todos los microorganismos —bacterias, virus, hongos y esporas— presentes en los objetos que los lactantes se llevan a la boca: biberones, tetinas, anillos de dentición, copas de lactancia y chupetes. Se distingue de la desinfección, que solo reduce una parte de la carga microbiana, y de la simple pasteurización, insuficiente para un recién nacido cuyo sistema inmunitario aún es inmaduro. Se recomienda la esterilización durante los primeros 6 a 12 meses de vida, hasta que el niño desarrolle unas defensas suficientes. Se integra en la rutina general de la maternidad para prevenir las gastroenteritis y otras infecciones neonatales.
Hay tres métodos principales adecuados para el uso doméstico:
Sea cual sea el método, es imprescindible lavar previamente los accesorios con detergente para vajilla o en el lavavajillas para eliminar los restos de leche que neutralizan los agentes esterilizantes.
La copa menstrual de silicona médica debe esterilizarse antes del primer uso de cada ciclo. El método recomendado es hervirla en una gran cantidad de agua durante 5 a 10 minutos, asegurándose de que la copa no toque el fondo de la olla. Existen cajas de esterilización para microondas específicas para este uso, con un ciclo de 5 minutos a 750 vatios. Entre los cambios a lo largo del día, basta con un simple enjuague con agua fría y, a continuación, con jabón suave sin perfume. Nunca se deben utilizar productos desinfectantes químicos a base de cloro en una copa menstrual, ya que se corre el riesgo de alterar la silicona.
Durante el periodode lactancia, la esterilización de los sacaleches, las copas de lactancia y los accesorios para la recogida de leche es tan importante como la de los biberones. La leche materna es un medio nutritivo que favorece la rápida proliferación bacteriana a temperatura ambiente. Las piezas que entran en contacto con la leche deben esterilizarse después de cada uso y, a continuación, secarse sobre un paño limpio sin frotarlas. La leche materna se conserva en biberones estériles: 72 horas en el frigorífico y 6 meses en el congelador, en condiciones estrictas de higiene.
La esterilización, en sentido estricto, es distinta de la eliminación de alérgenos como los ácaros. Estos últimos no son microorganismos, sino arácnidos cuyos excrementos constituyen uno de los principales desencadenantes dela alergia respiratoria. Para eliminarlos se necesitan fundas antiácaros, lavar la ropa de cama a una temperatura mínima de 60 °C y utilizar purificadores de aire, y no una esterilización química o física. En cambio, las superficies de contacto (juguetes, alfombras de juego) pueden beneficiarse de una desinfección periódica para reducir la carga microbiana, como complemento de las medidas antialérgenas.
Por lo general, la esterilización sistemática puede dejarse de realizar entre los 6 y los 12 meses, cuando el bebé empieza a gatear y a llevarse objetos no esterilizados a la boca. En esta etapa, la exposición controlada a los microorganismos del entorno contribuye al desarrollo del sistema inmunitario. Los pediatras recomiendan mantener una limpieza minuciosa en el lavavajillas (temperatura ≥ 60 °C) y esterilizar únicamente tras una enfermedad o en caso de que el sistema inmunitario esté debilitado. Es necesario seguir estando atentos para garantizar el bienestar y la seguridad del niño en cada etapa de su desarrollo.