¿Qué es el sistema intestinal y cuáles son sus funciones?
El sistema intestinal es la parte central del tubo digestivo —compuesto por el intestino delgado (6–7 m) y el colon (1,5 m)—, del que dependen la absorción de nutrientes, la fermentación de la fibra, la producción de vitaminas y el 70 % de nuestra inmunidad. Su buen funcionamiento influye directamente en la energía, la inmunidad e incluso el estado de ánimo. Nuestra gama de probióticos favorece el equilibrio de la microbiota intestinal.
- Intestino delgado (duodeno, yeyuno, íleon): 6–7 m, superficie de absorción de 200 m² gracias a las vellosidades y microvellosidades — digestión final y absorción de hidratos de carbono, proteínas, lípidos, vitaminas y minerales — lugar de producción de numerosas hormonas digestivas (CCK, GLP-1, secretina)
- Colon (intestino grueso): 1,5 m — reabsorción de agua y electrolitos — fermentación de la fibra no digerible por la microbiota → ácidos grasos de cadena corta (AGCC: butirato, propionato, acetato) — el butirato es el principal combustible de los colonocitos
- GALT (tejido linfoide asociado al intestino): tejido linfoide intestinal — el 70 % de las células inmunitarias del organismo — placas de Peyer en el íleon — aprendizaje de la tolerancia inmunitaria — relación con las alergias, las enfermedades autoinmunes y las infecciones
- Sistema nervioso entérico: 500 millones de neuronas — «segundo cerebro» — controla la motricidad, la secreción y la vascularización intestinal — conectado al cerebro a través del nervio vago
- Motilidad intestinal: las contracciones peristálticas impulsan el bolo alimenticio — tarda entre 3 y 5 horas en atravesar el intestino delgado — permanece entre 24 y 72 horas en el colon, dependiendo de la velocidad de tránsito
Signos de un sistema intestinal alterado y causas frecuentes
- Hinchazón y exceso de gases: fermentación anómala en el colon — disbiosis o dieta rica en FODMAP — consulta nuestra página sobre trastornos intestinales
- Tránsito alterado: estreñimiento (motilidad ralentizada) o diarrea (motilidad acelerada) — consulta nuestras páginas sobre trastornos del tránsito y tránsito intestinal
- Antibióticos: alteran profundamente la microbiota al destruir las bacterias beneficiosas — disbiosis postantibiótica → diarrea, candidiasis, C. difficile — probióticos (Saccharomyces boulardii) desde el primer día del tratamiento antibiótico como medida preventiva
- Estrés crónico: cortisol → altera la motilidad y la permeabilidad de la mucosa — favorece la disbiosis — véase la relación con el eje cerebro-intestino
- Alimentación ultraprocesada: reduce la diversidad de la microbiota en dos semanas — escaso contenido en fibra = «hambruna» para las bacterias beneficiosas
Principios activos naturales para reforzar el sistema intestinal
Varios principios activos actúan específicamente sobre las diferentes funciones del sistema intestinal. Descúbrelos en nuestra gama de probióticos y complementos digestivos.
- Probióticos: Lactobacillus acidophilus (intestino delgado), Bifidobacterium longum (colon) — restauran la diversidad microbiana — refuerzan la barrera mucosa — tratamiento mínimo de 4 a 6 semanas
- Omega-3 (EPA/DHA): reducen la inflamación de la mucosa intestinal — favorecen la integridad de las uniones estrechas (prevención de la permeabilidad intestinal) — aumentan la diversidad de la microbiota
- Magnesio: regula la motilidad intestinal — efecto osmótico leve sobre el colon — reduce los espasmos del síndrome del intestino irritable
- Glutamina: aminoácido condicionalmente esencial — sustrato energético de los enterocitos (células del intestino delgado) — favorece la integridad de la mucosa en periodos de estrés intestinal
- Fibras prebióticas (inulina, FOS, pectina): alimentan a las Bifidobacterium y Lactobacillus — aumentan la producción de butirato — consulta nuestra página «Mejorar el tránsito intestinal»
Alimentación, actividad física y hábitos de vida saludables para el intestino
- Fibra: 25-30 g/día: combustible de la microbiota colónica —verduras, legumbres, cereales integrales, fruta—; aumentar progresivamente con una buena hidratación
- Alimentos fermentados: kéfir, yogur natural, chucrut, kimchi, miso — aportan probióticos naturales y metabolitos beneficiosos para la mucosa
- Actividad física: 150 min/semana — aumenta significativamente la diversidad de la microbiota intestinal — mejora la motilidad del colon — reduce el tiempo de tránsito — consulta nuestra página sobre el sistema digestivo
- Hidratación: 1,5–2 L/día — el agua es indispensable para las enzimas digestivas y para la fluidez de las heces en el colon
- Limitar: el alcohol (alteran la permeabilidad intestinal), los azúcares refinados (favorecen el crecimiento de bacterias patógenas) y los antibióticos sin indicación médica estricta (destrucción de la microbiota)