¿Qué es la diarrea crónica y cómo distinguirla de la diarrea aguda?
La diarrea crónica se define como la presencia de heces líquidas o semilíquidas que persisten durante más de cuatro semanas, umbral a partir del cual es necesario realizar un examen médico completo. Constituye un síntoma revelador de numerosas patologías digestivas, algunas de las cuales son graves. Al igual que en el caso de la diarrea aguda, la rehidratación sigue siendo prioritaria, pero solo constituye un tratamiento de espera en caso de diarrea crónica.
- Diarrea aguda: < 14 días — a menudo infecciosa (virus, bacterias, parásitos) — en la mayoría de los casos, curación espontánea — consulta nuestra página sobre diarrea aguda
- Diarrea crónica: > 4 semanas — no infecciosa en la gran mayoría de los casos en Francia — es imprescindible realizar un estudio médico antes de iniciar cualquier tratamiento
- Señales de alarma (consulta urgente): sangre en las heces, pérdida de peso involuntaria > 5 %, dolores abdominales nocturnos, fiebre prolongada, anemia — se debe considerar la posibilidad de EII, cáncer colorrectal o enfermedad celíaca
- Clasificación fisiopatológica: secretora (hipersecreción) — osmótica (malabsorción) — motora (tránsito acelerado, síndrome del intestino irritable) — exudativa (lesiones mucosas, EII)
- Epidemiología: el 5 % de la población adulta — las mujeres se ven ligeramente más afectadas — impacto significativo en la calidad de vida y la actividad laboral
¿Cuáles son las causas principales y cómo identificarlas?
- Enfermedad celíaca: intolerancia al gluten — diarrea crónica + malabsorción + carencias (hierro, B12, D) — diagnóstico mediante anticuerpos antitransglutaminasa + biopsia duodenal — dieta estricta sin gluten de por vida
- Enfermedades inflamatorias crónicas intestinales (EICI): colitis ulcerosa (CU) y enfermedad de Crohn — diarrea + sangre + dolor + fiebre — diagnóstico endoscópico + histológico — bioterapias anti-TNF, anti-IL-12/23
- Síndrome del intestino irritable (SII): diarrea crónica sin lesión orgánica — criterios de Roma IV — eje cerebro-intestino — dieta baja en FODMAPs + probióticos + control del estrés
- Intolerancia a la lactosa: diarrea osmótica tras el consumo de productos lácteos — prueba de eliminación o prueba respiratoria de hidrógeno
- Malabsorción pancreática: insuficiencia pancreática exocrina (pancreatitis crónica) — heces grasas (esteatorrea), flotantes y malolientes — enzimas pancreáticas sustitutivas
Evaluación médica y tratamiento de la diarrea crónica
La diarrea crónica siempre justifica un estudio médico antes de iniciar un tratamiento; el autotratamiento retrasa el diagnóstico y puede enmascarar una patología grave. Nuestra gama de probióticos es un apoyo complementario una vez establecido el diagnóstico.
- Evaluación inicial: hemograma completo + PCR (inflamación) — TSH (hipertiroidismo) — anticuerpos anti-transglutaminasa IgA (enfermedad celíaca) — cultivo de heces + examen parasitológico de las heces — calprotectina fecal (marcador de EII)
- Coloscopia: imprescindible si se es mayor de 50 años, hay sangre en las heces, pérdida de peso o antecedentes familiares de cáncer colorrectal — biopsias sistemáticas para el estudio histológico
- Probióticos: Saccharomyces boulardii, Lactobacillus rhamnosus GG — eficaces en la diarrea crónica postantibiótica y el SII — tratamiento de 4 a 8 semanas como mínimo
- Dieta FODMAP (oligosacáridos, disacáridos, monosacáridos y polioles fermentables): reducción de los hidratos de carbono fermentables — eficacia demostrada en el síndrome del intestino irritable (SII) con componente diarreico — se recomienda supervisión dietética
- Bioterapias (EII): anti-TNF (infliximab, adalimumab), anti-integrinas (vedolizumab), anti-IL-12/23 (ustekinumab) — remisión mucosa y disminución de los brotes — seguimiento por un gastroenterólogo especializado
Manejo diario y estilo de vida
- Fibras solubles (psyllium, pectina): regulan la consistencia de las heces — mejoran el tránsito intestinal sin acelerarlo — aumentar la ingesta progresivamente para evitar la hinchazón — consulta nuestra página «Mejorar el tránsito intestinal»
- Hidratación: 1,5–2 L/día como mínimo — agua o caldos de verduras — compensar las pérdidas crónicas
- Manejo del estrés: eje cerebro-intestino, fundamental en el SII — coherencia cardíaca, meditación de plena conciencia, TCC — efecto documentado sobre la frecuencia de las deposiciones en el SII con componente diarreico
- Alimentos que hay que evitar durante los brotes: productos lácteos (en caso de intolerancia), alimentos grasos, edulcorantes (sorbitol, xilitol), alcohol, café, alimentos picantes
- Seguimiento médico regular: consulta con el gastroenterólogo cada 6-12 meses — ajuste del tratamiento según la evolución — control de la calprotectina fecal en el caso de las EII