¿Qué es un cólico renal?
El cólico renal es un dolor lumbar agudo e intenso, relacionado con la obstrucción de un cálculo renal en las vías urinarias. La distensión del riñón situado aguas arriba desencadena un dolor especialmente brusco, que a menudo se describe como uno de los más intensos que existen (recomendaciones de la HAS y la AFU).
Aparece en cuestión de minutos, sin ningún factor desencadenante identificable, y constituye una urgencia médica que requiere una atención rápida. Para la litiasis renal en general, existen recursos complementarios.
¿Cómo reconocerla?
Hay varios signos característicos que orientan el diagnóstico:
- Dolor lumbar unilateral repentino e intenso, que se irradia hacia la parte baja del abdomen, la ingle o los órganos genitales
- Agitación: el paciente busca en vano una posición que le alivie el dolor
- Necesidad frecuente de orinar; en ocasiones, orina turbia o rosada (hematuria)
- Náuseas y vómitos, a menudo asociados
- Sudoración, palidez y, en ocasiones, hinchazón abdominal
La ausencia de fiebre no descarta la gravedad; por el contrario, la fiebre, los escalofríos o un cuadro séptico requieren una consulta urgente (15 o 112).
¿Qué medidas hay que tomar en caso de urgencia?
Ante una crisis, hay que tomar varias medidas:
- Acudir urgentemente al médico o llamar al 15 para que se evalúe el caso
- Restricción moderada de la ingesta de líquidos durante la crisis (contrariamente a lo que se suele creer: beber en exceso aumenta el dolor)
- Antiinflamatorios no esteroideos (AINE) si no hay contraindicaciones, bajo prescripción médica
- Antiespasmódicos según prescripción médica
- Aplicarcalor local en la zona lumbar (bolsa de agua tibia)
La automedicación con AINE en personas mayores, diabéticas, con insuficiencia renal o en caso de tomar simultáneamente anticoagulantes o corticoides requiere un estricto control médico. Para el dolor yla insuficiencia renal en general, existen recursos específicos.
¿Cómo prevenir las recidivas?
Tras una primera crisis, el riesgo de recidiva alcanza el 50 % a los 5 años, según las recomendaciones de la AFU. Existen varias medidas que reducen este riesgo:
- Hidratación abundante: de 2 a 2,5 litros de agua al día, repartidos a lo largo de las 24 horas; la orina clara sirve de indicador
- Reducción de la sal: menos de 6 g al día, según las recomendaciones
- Aporte proteico moderado (1 g/kg/día), limitación del exceso de proteínas animales
- Limitación de los alimentos ricos en oxalatos en caso de cálculos de oxalato (espinacas, ruibarbo, acelgas, chocolate negro, frutos secos, té fuerte) bajo consejo médico
- Aporte normal de calcio (800-1000 mg/día): la restricción de calcio agrava, paradójicamente, el riesgo
- Frutas y verduras en cantidad suficiente (favorecen la alcalinización de la orina)
- Actividad física regular, lucha contra el sobrepeso
Un análisis del cálculo extraído permite adaptar con precisión las medidas preventivas. En cuanto ala hidratación y el magnesio en general, existen recursos específicos.
¿Cuándo hay que acudir al médico sin demora?
Hay varias situaciones que requieren una consulta urgente, o incluso llamar al 15:
- Fiebre superior a 38 °C con escalofríos (pielonefritis, urgencia absoluta)
- Anuria (ausencia de orina) o riñón único
- Dolor insoportable que no remite con el tratamiento analgésico
- Vómitos incontrolables que impiden la hidratación
- Embarazo, diabetes, insuficiencia renal, inmunodepresión
- Persistencia del dolor más allá de las 48 a 72 horas
El médico de urgencias evalúa el caso, solicita las pruebas necesarias (análisis de sangre, cultivo de orina, ecografía o TAC) y deriva al paciente al urólogo según el contexto (litotricia extracorpórea, ureteroscopia). Su farmacéutico titular sigue siendo un interlocutor valioso para orientarle sobre las medidas preventivas en el día a día e identificar los signos de alerta, como complemento al seguimiento urológico. Para la cistitis en general, existen recursos específicos.