¿Qué es un ataque de gota y cómo se desarrolla?
Un ataque de gota es un brote inflamatorio agudo provocado por la precipitación de cristales de urato de sodio en una articulación —una urgencia dolorosa que requiere atención médica inmediata—. —Nuestra gama de productos para el dolor articular ofrece tratamiento de fondo entre un ataque y otro.
- Desencadenantes: descenso brusco de la uricemia (ayuno, comidas copiosas, alcohol, diuréticos, inicio del tratamiento con alopurinol) o traumatismo — provoca la liberación de cristales en la cavidad articular
- Fase aguda (6–12 h): dolor máximo en 6–12 horas —intensidad que a menudo se describe como el peor dolor jamás experimentado—; intolerancia al más mínimo contacto (incluso al peso de la sábana)
- Localización: dedo gordo del pie (podagra) en el 50 % de los casos — aunque también puede afectar al tobillo, la rodilla, la muñeca, los dedos de las manos y el codo — siempre monoarticular al inicio de la enfermedad
- Duración espontánea: 7–10 días sin tratamiento — resolución completa entre crisis al inicio — y posteriormente dolores residuales a medida que avanza la enfermedad
¿Qué hacer ante una crisis de gota?
Las medidas adecuadas durante una crisis limitan la duración y la intensidad del episodio —y evitan que la situación empeore—.
- Consulta médica urgente: la colchicina (0,5 mg cada 6-8 h) es el tratamiento de referencia para la crisis —eficaz si se inicia en las primeras 12-24 h tras el inicio de la crisis
- Frío local: aplicación de hielo envuelto en un paño durante 15-20 minutos; reduce la inflamación local y alivia temporalmente; nunca aplicar calor (agrava la vasodilatación y la inflamación)
- Descarga de la articulación: evitar cualquier carga sobre la articulación — reposo absoluto — elevar la extremidad si es posible para reducir el edema
- Hidratación abundante: 2-3 litros de agua al día — favorece la eliminación renal del ácido úrico y diluye la concentración de ácido úrico
- Prohibido el alcohol: aumenta la producción de ácido úrico y reduce su eliminación — contraindicado de forma absoluta durante la crisis
- No iniciar el tratamiento con alopurinol durante la crisis — riesgo de prolongar o agravar el episodio inflamatorio
La vitamina C y la prevención de las crisis de gota
La vitamina C tiene un mecanismo de acción documentado sobre la uricemia; su papel preventivo está reconocido en la literatura médica, como complemento del tratamiento de fondo.
- La vitamina C es uricosúrica: aumenta la excreción renal de ácido úrico — un metaanálisis de 13 ensayos clínicos muestra una reducción de la uricemia de 26 μmol/L por cada 500 mg/día de vitamina C
- Dosis preventiva: 500–1 000 mg/día — a consultar con el médico tratante en el caso de pacientes que toman alopurinol (como complemento)
- Cerezas y zumo de cereza: reducen en un 35 % el riesgo de crisis de gota según un estudio de cohorte — las antocianinas inhiben la xantina oxidasa — consulte nuestra gama de colas de cereza
- Cúrcuma (curcumina): antiinflamatorio de fondo entre crisis — no utilizar como tratamiento para una crisis aguda — fórmula biodisponible imprescindible
Complicaciones y perfiles de riesgo específicos de la gota
La gota crónica mal controlada expone a complicaciones graves — algunos perfiles acumulan factores de riesgo que requieren una vigilancia reforzada y un seguimiento del dolor crónico.
- Gota y enfermedades cardiovasculares: la hiperuricemia es un factor de riesgo independiente de enfermedades coronarias y accidentes cerebrovasculares; controlar los niveles de ácido úrico reduce este riesgo
- Gota y diabetes: asociación frecuente — los pacientes deben limitar los azúcares añadidos y los hidratos de carbono refinados, controlar la glucemia y dar preferencia a los alimentos con un índice glucémico bajo — la metformina tiene un ligero efecto uricosúrico favorable
- Gota e insuficiencia renal: círculo vicioso — la hiperuricemia daña los riñones, y los riñones con insuficiencia eliminan menos ácido úrico — es imprescindible ajustar las dosis de alopurinol
- Gota en mujeres posmenopáusicas: los estrógenos tenían un efecto uricosúrico; su desaparición con la menopausia expone a las mujeres al mismo nivel de riesgo que los hombres
- Crisis frecuentes (> 2 al año) o tofos: objetivo de uricemia con alopurinol < 300 μmol/L — seguimiento reumatológico regular — nuestra gama «Confort articular » como complemento