¿Qué es la anemia y cómo se manifiesta?
La anemia se define como una disminución del nivel de hemoglobina por debajo de los valores normales: < 12 g/dl en las mujeres y < 13 g/dl en los hombres (OMS). La hemoglobina, presente en los glóbulos rojos (eritrocitos), es la proteína que transporta el oxígeno desde los pulmones hasta los órganos. Cuando su nivel es insuficiente, los tejidos se encuentran en un estado de hipoxia relativa. Los complementos para favorecer la vitalidad sanguínea están disponibles en la gama hierro y en la gama de vitaminas de la tienda.
- Síntomas característicos: fatiga persistente y astenia — palidez de las conjuntivas y de la tez — dificultad para respirar al realizar esfuerzos — palpitaciones — cefaleas — dificultad para concentrarse — en los casos graves: taquicardia, mareos, síncopes
- Diagnóstico: hemograma completo — niveles de hemoglobina, hematocrito, VGM (volumen globular medio —orienta sobre el tipo de anemia)— ferritina, hierro sérico, transferrina —vitamina B12, folatos— reticulocitos— la interpretación y el diagnóstico son competencia del médico
- Principales formas según el VGM: anemia microcítica (VGM < 80 fL — carence martiale, thalassémie) — anémie normocytaire (VGM 80–100 fL — maladies chroniques, hémolyse, insuffisance rénale) — anémie macrocytaire (VGM > 100 fL — deficiencia de vitamina B12 o de folatos, alcohol)
¿Cuáles son las causas principales y cómo se tratan?
- Anemia por deficiencia de hierro: causa más frecuente — hemorragias crónicas (menstruaciones abundantes, úlcera digestiva, cáncer colorrectal) — malabsorción — ingesta insuficiente — suplementación con hierro bajo prescripción médica (sales de hierro, bisglicinato de hierro) — gama de productos con hierro en farmacias — combinar con vitamina C para mejorar la absorción del hierro no hemo — evitar el té, el café y los productos lácteos en las dos horas siguientes a la ingesta de hierro (inhibidores de la absorción)
- Anemia por deficiencia de vitamina B12: gastritis atrófica (enfermedad de Biermer), veganismo estricto, gastrectomía — macrocitosis, glositis, trastornos neurológicos (afectación de los cordones posteriores) — suplementación oral o intramuscular según la causa
- Anemia por deficiencia de ácido fólico (vitamina B9): dieta pobre en verduras de hoja verde, alcoholismo, determinados medicamentos (metotrexato, antiepilépticos) — suplementación por vía oral — se recomienda la suplementación sistemática antes y durante el embarazo (400 µg/día) para prevenir defectos del tubo neural
- Anemia del embarazo: las necesidades de hierro y folatos aumentan considerablemente —véase la atención materna —; es imprescindible un seguimiento biológico regular; suplementación bajo indicación obstétrica
- Anemias crónicas y complejas: anemias asociadas a enfermedades crónicas (inflamación —reumatología, cáncer, insuficiencia renal), anemias hemolíticas, drepanocitosis, talasemias — tratamiento especializado, en ocasiones transfusiones o tratamientos con EPO — son competencia exclusiva del médico especialista
¿Qué alimentación se recomienda para prevenir la anemia y favorecer la recuperación de los niveles de hierro?
- Hierro hemo (biodisponibilidad del 15–35 %): carne roja, vísceras (hígado, morcilla), aves, pescado, marisco — se recomienda consumirlos al menos dos veces por semana
- Hierro no hemo (biodisponibilidad del 2-8 %, que puede mejorarse con vitamina C): legumbres (lentejas, garbanzos, alubias), espinacas, tofu, semillas de calabaza, algas, legumbres secas — combinar siempre un alimento rico en vitamina C (kiwi, pimiento, limón) en la misma comida
- Vitamina B12: exclusivamente productos de origen animal (carne, pescado, huevos, lácteos) — suplementación imprescindible en veganos estrictos — ver la gama de vitamina B12
- Folatos (B9): verduras de hoja verde (espinacas, berros, canónigos), legumbres, levadura de cerveza, hígado — cocción suave que preserve los folatos termolábiles
- Consultar a un médico ante cualquier diagnóstico de anemia: la autoadministración de suplementos de hierro sin un estudio médico previo está contraindicada (el exceso de hierro es prooxidante y puede enmascarar una patología subyacente)