Un repelente de mosquitos es un producto para la piel o para el ambiente que altera los receptores sensoriales del mosquito para impedir que detecte a su presa. Ya se trate de principios activos químicos homologados o de formulaciones naturales, de sprays para la piel o de difusores eléctricos: utilizar correctamente el repelente es tan importante como elegirlo bien.
¿Qué es un repelente de mosquitos?
Un repelente de mosquitos crea una barrera olfativa y química que desorienta los sensores del insecto y le impide localizar a su presa. No mata al mosquito, a diferencia de los insecticidas. Los principios activos principales son el DEET, la icaridina, el IR3535 y, en cuanto a los naturales, el eucalipto limón, el único validado por la OMS. Descubre nuestra selección de productos antimosquitos.
¿Cómo se aplica un repelente de mosquitos?
La técnica de aplicación determina la eficacia y la duración de la protección.
- Aplicar uniformemente en todas las zonas de piel expuestas: tobillos, brazos, nuca y muñecas
- En la cara: aplicar primero el producto en las manos y, a continuación, extenderlo evitando los ojos y la boca
- Aplicar también sobre la ropa si así lo indica el fabricante (especialmente en el caso del DEET; cuidado con los tejidos sintéticos)
- No lo apliques debajo de la ropa ni sobre heridas abiertas
- No permita que los niños manipulen el producto sin supervisión
Repelente y protector solar: ¿cómo combinarlos?
Durante la exposición prolongada al aire libre, es frecuente combinar el SPF con el repelente, pero no se suele hacer correctamente.
- Aplica primero la protección solar, deja que se absorba durante 2 o 3 minutos y, a continuación, aplica el repelente por encima
- El repelente nunca debe mezclarse con la crema solar en la mano antes de aplicarlo
- El DEET puede reducir ligeramente el SPF efectivo; compénsalo con un protector solar de factor más alto
- Renovar el repelente con mayor frecuencia después de bañarse o sudar, sin esperar a renovar el SPF
¿Qué repelentes de mosquitos se pueden usar en interiores?
Los dispositivos de protección para interiores complementan a los repelentes cutáneos.
- Difusores eléctricos: pastillas o líquido que hay que renovar; son eficaces en habitaciones cerradas durante toda la noche
- Velas y espirales con aceites esenciales: para terrazas y espacios semiabiertos
- Mosquiteras impregnadas: protección mecánica y química, recomendadas para bebés y zonas de alto riesgo
- Ventilador: el flujo de aire dificulta el vuelo de los mosquitos; eficaz como complemento
Duración de la protección: ¿cuándo hay que renovar el repelente?
La duración de la protección varía segúnel principio activo y la concentración.
- DEET al 30 %: hasta 6-8 horas; renovar tras el baño o una sudoración intensa
- Icaridina al 20 %: eficacia de 4 a 6 horas, muy buena resistencia al sudor
- Eucalipto limón al 30 %: de 2 a 3 horas; hay que renovarlo con mayor frecuencia
- Repelentes naturales (citronela): de 1 a 2 horas; combinar con medidas complementarias (protección reforzada en zonas de riesgo)
- Hora de mayor actividad de los mosquitos: al atardecer y al amanecer — planificar la protección en consecuencia
Reacción al repelente: ¿qué hacer?
Enrojecimiento, picor, hinchazón: estos síntomas requieren una reacción rápida.
- Lavar inmediatamente la zona con agua y jabón
- Aplicar un gel calmante si la irritación es leve
- Acudir al médico si los síntomas persisten o empeoran
- Para usos futuros: optar por un repelente a base de icaridina o IR3535, que se toleran mejor en pieles sensibles
- Comprueba la fecha de caducidad: un repelente caducado puede provocar irritaciones y pierde eficacia