¿Qué son los PHA en cosmética?
En dermocosmética, la sigla PHA hace referencia a los polihidroxiácidos(PolyHydro xy Acids). Se trata de una familia de exfoliantes químicos considerada como la tercera generación, tras los AHA (alfahidroxiácidos) y los BHA (ácido salicílico). Desarrollados a finales de la década de 1990, los PHA son conocidos por su acción exfoliante suave, especialmente bien tolerada por las pieles sensibles, finas, maduras, con cuperosis o propensas a la rosácea.
Esta denominación no tiene nada que ver con el «PHA» industrial (polihidroxialcanoato), un bioplástico biodegradable utilizado en envases: se trata de dos familias de moléculas totalmente distintas.
¿Cuáles son los principales ácidos PHA en cosmética?
Tres moléculas constituyen la mayor parte de los principios activos PHA utilizados en las fórmulas cosméticas:
- Gluconolactona (forma lactónica del ácido glucónico): el PHA más utilizado, con propiedades exfoliantes, hidratantes y antioxidantes.
- Ácido lactobiónico: disacárido hidratante y antioxidante, especialmente indicado para pieles sensibles y cuidados tras procedimientos dermatológicos.
- Ácido maltobiónico: similar al lactobiónico, apreciado por su efecto sobre la elasticidad y la firmeza de las pieles maduras.
Estas tres moléculas comparten una característica estructural común: la presencia de varios grupos hidroxilo y un tamaño molecular mayor que el de los AHA clásicos (el ácido glicólico pesa aproximadamente 76 g/mol, la gluconolactona 178 g/mol y el ácido lactobiónico 358 g/mol). Este mayor tamaño explica su penetración más lenta y su excelente tolerancia cutánea.
¿En qué se diferencian los PHA, los AHA y los BHA?
Las tres familias de exfoliantes químicos presentan perfiles de acción distintos:
- AHA (ácido glicólico, láctico, mandélico): hidrosolubles, de pequeño tamaño molecular, penetración rápida y profunda en la capa córnea. Acción potente sobre la luminosidad, pero con fotosensibilización y mayor riesgo de irritación.
- BHA (ácido salicílico): lipofílico, capaz de penetrar en el orificio del poro. Referencia para pieles mixtas a grasas con imperfecciones.
- PHA (gluconolactona, lactobiónico, maltobiónico): de gran tamaño molecular, penetración más superficial, acción exfoliante más progresiva. Son mejor tolerados por las pieles más delicadas y, además, combinan efectos hidratantes y antioxidantes.
Los PHA no sustituyen sistemáticamente a los AHA o BHA: amplían las opciones, especialmente para los tipos de piel que no toleran los exfoliantes clásicos.
¿Para qué tipos de piel se recomiendan los PHA?
Los PHA son especialmente adecuados para varios tipos de piel:
- Pieles sensibles y reactivas que no toleran bien los AHA o los BHA.
- Pieles con rosácea o cuperosis, como tratamiento cosmético complementario y previa consulta con un dermatólogo en el caso de las formas activas.
- Pieles finas, deshidratadas o con la barrera cutánea debilitada.
- Pieles maduras que buscan un efecto alisador suave y progresivo.
- Pieles recientemente sometidas a un tratamiento dermatológico (peeling, láser, microagujas): los PHA suelen incorporarse a las rutinas de recuperación siguiendo el consejo de un profesional.
Las pieles afectadas por eccema, psoriasis o dermatitis activa en fase de brote deben consultar obligatoriamente a un dermatólogo antes de introducir cualquier exfoliante químico.
¿Qué beneficios se pueden esperar de los PHA?
Los PHA combinan varios mecanismos de acción interesantes en un único principio activo:
- Exfoliación química suave: eliminación progresiva de las células al final de su ciclo, sin agresión mecánica.
- Efecto humectante: los grupos hidroxilo atraen y retienen el agua en la capa córnea, a diferencia de los AHA, que pueden resecar la piel.
- Acción antioxidante: la gluconolactona y el lactobiónico quelan ciertos iones metálicos implicados en el estrés oxidativo.
- Protección de la barrera cutánea: a diferencia de una exfoliación agresiva, los PHA respetan la integridad de la película hidrolipídica.
- Compatibilidad con otros principios activos: pueden combinarse con niacinamida,ácido hialurónico o retinol cosmético, a menudo con menos sensación de tirantez que los AHA clásicos.
¿Cómo incorporar los PHA a la rutina de cuidado de la piel?
La introducción de los PHA sigue los principios de cualquier exfoliación química:
- Realizar una prueba de tolerancia previa en una zona pequeña (la parte interior del brazo o detrás de la oreja) durante 2 o 3 días.
- Empezar con una aplicación de 2 a 3 veces por semana, por la noche, y luego ajustar según la tolerancia.
- Aplicar sobre la piel limpia y seca, evitando el contorno de los ojos y las mucosas.
- A continuación, aplicar un tratamiento hidratante adecuado.
- Por la mañana, aplicar siempre un protector solar con FPS de 30 a 50.
- No combinar PHA con otros exfoliantes químicos la misma noche.
Para las pieles que nunca se han exfoliado, un peeling suave a base de PHA suele ser la opción más cómoda para empezar.
PHA y fotosensibilización: ¿cuáles son los riesgos?
Los estudios disponibles sugieren que los PHA provocan menos fotosensibilización que los AHA clásicos. Esto se debe, sobre todo, a su mayor tamaño molecular, que limita la penetración y el efecto sobre la renovación de las capas profundas. Algunos datos indican incluso que la gluconolactona y el lactobiónico podrían tener un efecto protector parcial frente a los radicales libres inducidos por los rayos UV.
No obstante, al igual que con cualquier exfoliante químico, sigue siendo imprescindible utilizar a diario una protección solar con un FPS de entre 30 y 50: sigue siendo la principal medida de prevención del fotoenvejecimiento, independientemente del exfoliante que se elija.
PHA y embarazo: ¿qué precauciones hay que tener en cuenta?
Los datos específicos sobre el uso de los PHA durante el embarazo y la lactancia siguen siendo limitados. Teniendo en cuenta su escasa penetración cutánea y su excelente perfil de tolerancia, suelen considerarse de menor riesgo que los AHA en dosis elevadas o que los retinoides.
Por precaución, consulta a tu farmacéutico o a tu médico antes de cualquier uso prolongado durante el embarazo o la lactancia, especialmente en concentraciones elevadas (peelings cosméticos). En caso de duda, da prioridad a los productos «aptos para el embarazo» formulados específicamente para ello.
Los PHA y las pieles sensibles: ¿por qué son especialmente adecuados?
Varios estudios clínicos (Edison et al. 2008; Grimes et al. 2004) han documentado la mejor tolerancia de los PHA en pacientes con piel reactiva, atópica, con rosácea o que se hayan sometido recientemente a un tratamiento dermatológico. Las razones identificadas son:
- Una penetración más lenta y superficial, lo que reduce el riesgo de hormigueo y enrojecimiento.
- Efecto humectante compensador, que mantiene el confort cutáneo durante la exfoliación.
- Acción antioxidante intrínseca que limita el estrés oxidativo inducido por la exfoliación.
En pieles extremadamente reactivas, hay que empezar con las concentraciones más bajas (≤ 5 % de gluconolactona) antes de considerar fórmulas más concentradas.
¿Cómo elegir un tratamiento con PHA?
Hay varios criterios que orientan la elección de un tratamiento exfoliante a base de PHA:
- Concentración: entre el 4 % y el 10 % para un uso regular en casa.
- Formulación: sérum, fluido, crema, mascarilla o loción, según las preferencias sensoriales.
- Fórmulas combinadas: combinaciones de PHA + niacinamida, PHA + ácido hialurónico, PHA + antioxidantes (vitamina E, polifenoles) muy extendidas.
- Presencia de alcohol desnaturalizado al principio de la lista INCI: hay que evitarlo en pieles sensibles, que, sin embargo, son el público objetivo natural de los PHA.
- Se recomienda consultar al farmacéutico o al dermatólogo en caso de patologías cutáneas asociadas (rosácea, eccema).
Introduce los PHA solos durante las primeras semanas y, a continuación, combínalos progresivamente con los demás principios activos de tu rutina para observar la tolerancia individual.