¿Qué es la mononucleosis infecciosa y cómo se transmite?
La mononucleosis infecciosa (MNI), conocida popularmente como «enfermedad del beso», es una infección viral causada por el virus de Epstein-Barr (VEB — HHV-4), perteneciente a la familia de los herpesvirus. El VEB infecta e inmortaliza los linfocitos B (células inmunitarias), lo que desencadena una respuesta inmunitaria intensa con proliferación de linfocitos T citotóxicos, responsables del síndrome mononucleósico. Afecta sobre todo a adolescentes y adultos jóvenes (de 15 a 25 años). El tratamiento es médico; cualquier signo de complicación requiere una consulta urgente. Consulta nuestra página sobre el herpesvirus, nuestra gama de productos para la inmunidad y nuestros complementos probióticos disponibles en farmacia para favorecer la recuperación.
- Transmisión: principalmente a través de la saliva (besos, compartir vasos y cubiertos) — El VEB está presente en la saliva de las personas infectadas varias semanas antes de que aparezcan los síntomas y hasta 6 meses después de la curación — con menor frecuencia, a través de transfusiones de sangre o trasplantes de órganos — una vez que se contrae la infección, el VEB permanece latente de por vida en los linfocitos B
- Incubación y contagiosidad: incubación de 4 a 6 semanas (excepcionalmente larga para un virus) — contagiosidad desde 7 días antes de la aparición de los síntomas hasta varios meses después — El 95 % de los adultos de todo el mundo son seropositivos para el VEB — La primoinfección en la primera infancia suele ser asintomática o inapreciable — El cuadro clásico de la MNI se presenta sobre todo durante una primoinfección en la adolescencia o en adultos jóvenes
- Síntomas del síndrome clínico MNI: tríada clásica — faringitis eritematosa o pseudomembranosa (garganta intensamente enrojecida con capa blanquecina) + fiebre (38–40 °C) + poliadénopatías (ganglios cervicales, axilares e inguinales hipertrofiados y sensibles) — esplenomegalia (aumento del volumen del bazo) — hepatomegalia discreta — erupción cutánea maculopapular (sobre todo si se ha administrado por error amoxicilina o ampicilina — erupción característica) — fatiga intensa y prolongada
- Análisis clínicos característicos: hemograma completo + frotis — síndrome mononucleósico (linfocitosis con linfocitos atípicos «activados») — citólisis hepática (ASAT y ALAT elevadas) — prueba de Paul-Bunnell-Davidson (heterófilos) o prueba Monospot (rápida, sensibilidad del 85 %) — serología del VEB: IgM del VCA (infección aguda), IgG del VCA, anti-EBNA (infección previa)
- Diagnóstico diferencial: faringitis estreptocócica (TDR positivo, sin adenopatía generalizada) — síndrome mononucleósico por CMV (mejor tolerado, menos faringitis) — toxoplasmosis (adenopatías + cuadro mononucleósico + contacto con gatos o carne cruda) — infección primaria por VIH (cuadro similar a la mononucleosis en la primoinfección)
Complicaciones y señales de alarma a tener en cuenta
- Rotura del bazo: la complicación grave más temida (0,1–0,5 % de los casos) — la esplenomegalia debilita el bazo — dolores abdominales izquierdos repentinos e intensos → urgencia quirúrgica (llamar al 15) — contraindicaciones absolutas durante 3–4 semanas tras la MNI: deportes de contacto, actividad física intensa, palpación abdominal enérgica
- Complicaciones hepáticas: citólisis hepática presente en el 80 % de las MNI (generalmente moderada y transitoria) — hepatitis grave poco frecuente — posible ictericia — se recomienda seguimiento biológico — abstinencia total de alcohol durante toda la convalecencia (potencialización de la toxicidad hepática)
- Complicaciones neurológicas: encefalitis, meningitis aséptica, síndrome de Guillain-Barré, parálisis facial — poco frecuentes, pero requieren hospitalización — cualquier cefalea intensa + rigidez de la nuca o alteraciones de la conciencia → urgencia
- Complicaciones hematológicas: trombocitopenia (riesgo hemorrágico si < 20 000/mm³) — anemia hemolítica autoinmune (aglutininas frías) — neutropenia
- VEB crónico y linfomas: el VEB se asocia a patologías malignas (linfoma de Burkitt, linfoma de Hodgkin, carcinoma nasofaríngeo) en personas inmunodeprimidas — seguimiento médico de las adenopatías persistentes > 4 semanas tras la recuperación
Tratamiento, convalecencia y manejo de la fatiga
- Tratamiento sintomático (único tratamiento disponible): no hay tratamiento antiviral específico disponible — paracetamol 1 g × 3 al día para la fiebre y el dolor — antiinflamatorios AINE durante un periodo breve para la angina muy dolorosa — corticoides (prednisolona) reservados para los casos graves (obstrucción de las vías respiratorias, trombocitopenia grave) con prescripción médica — antibióticos no indicados salvo en caso de sobreinfección bacteriana demostrada — nunca administrar amoxicilina ni ampicilina (erupción cutánea en el 80 % de los casos)
- Reposo y actividad física: reposo relativo durante la fase aguda (2-3 semanas) — baja escolar o laboral según el estado general — reanudación progresiva de las actividades — deportes de contacto y actividades físicas intensas contraindicados durante 3-4 semanas (riesgo de rotura del bazo) — reincorporación al deporte bajo control médico con confirmación de la reducción de la esplenomegalia (ecografía en caso de duda)
- Hidratación y alimentación: la angina puede dificultar la deglución — líquidos fríos (helados, yogures, batidos) — alimentación ligera y fácil de tragar — evitar el alcohol (hepatotóxico) — beber 2–3 L/día para compensar las pérdidas por fiebre
- Fatiga post-VEB (síndrome de fatiga postinfecciosa): la fatiga puede persistir entre 4 y 12 semanas tras la curación clínica — en el 5-10 % de los casos, puede durar varios meses (síndrome de fatiga crónica post-VEB) — reposo progresivo + sueño regular + reincorporación gradual a las actividades — reactivación del VEB → inmunosupresión → aumenta el riesgo de otras infecciones
- Nunca: practicar deportes de contacto antes de las 4 semanas — consumir alcohol durante la convalecencia — tomar amoxicilina o ampicilina (erupción cutánea característica en el 80 % de los casos de MNI) — subestimar un dolor abdominal agudo en el lado izquierdo
Apoyo inmunitario natural y recuperación tras una MNI
- Vitamina D3: activa los linfocitos T citotóxicos que controlan la latencia del VEB — la deficiencia de vitamina D3 se asocia a una duración prolongada de los síntomas y a un mayor riesgo de síndrome de fatiga post-VEB — 1 000–2 000 UI/día durante y después de la convalecencia
- Zinc: cofactor de la timosina (maduración de los linfocitos T) y de la respuesta inmunitaria antiviral — deficiencia → inmunidad contra el VEB debilitada + convalecencia prolongada — gluconato o bisglicinato de zinc, 10–15 mg/día — consulta nuestra página dedicada a este tema
- Selenio: cofactor de las GPx que protegen a las células inmunitarias del estrés oxidativo generado por la intensa respuesta inmunitaria — selenometionina 100 µg/día
- Vitamina C (acerola): refuerza los neutrófilos + la síntesis de colágeno en las mucosas inflamadas (faringitis) + efecto antioxidante sobre las células inmunitarias hiperactivadas — 500–1 000 mg/día durante y después de la fase aguda
- Recuperación de la fatiga post-VEB: sueño regular de 7 a 9 horas — bisglicinato de magnesio 300–400 mg/noche (músculos + sistema nervioso + sueño) — probióticos (L. rhamnosus, B. longum) para reforzar el eje intestino-inmunidad — rodiola en caso de fatiga mental persistente (previo consentimiento médico) — consulta nuestra página sobre defensas inmunitarias