¿Qué es un auténtico jabón de Marsella y cómo se reconoce?
El jabón de Marsella es uno de los jabones vegetales más imitados del mundo, y uno de los menos protegidos legalmente. No existe una IGP (Indicación Geográfica Protegida) oficial para el jabón de Marsella, lo que permite que cualquier marca utilice este nombre sin garantía de autenticidad. Para las pieles sensibles que buscan un jabón de confianza, a continuación te explicamos cómo distinguir el auténtico.
- Sello «72 % de aceite»: los cubos auténticos de la región de Marsella llevan este sello —indica que el jabón contiene un 72 % de aceites vegetales saponificados, siendo el resto agua y sal—; un porcentaje inferior indica un producto menos concentrado
- Color: verde (a base de aceite de oliva) o blanco/beige (aceite de coco o de palma); ambos son auténticos si la composición es pura
- INCI mínimo: «sodium olivate» (o «sodium cocoate») + «aqua» + «sodium chloride»; un jabón de Marsella puro no contiene perfumes, colorantes ni conservantes
- Fabricado en Marsella: las jabonerías históricas (Marius Fabre, La Licorne, Rampal Latour) siguen produciendo según el proceso tradicional en caldero a fuego
¿Para qué sirve el jabón de Marsella para la piel?
El jabón de Marsella es la navaja suiza de los productos de higiene naturales, pero su perfil alcalino (pH 9–10) lo hace menos adecuado que los syndets para las pieles muy frágiles.
Para las pieles secas, es preferible la pastilla verde con aceite de oliva surgras a la pastilla blanca, más rica en coco: el aceite de oliva aporta más suavidad y nutrición. Para las pieles con acné leve, el jabón de Marsella blanco (aceite de coco) ofrece una limpieza en profundidad sin los principios activos agresivos de los geles purificantes clásicos.
- Cuerpo: limpiador diario universal, duradero y económico; una pastilla de 300 g dura entre 2 y 3 meses para una persona
- Rostro: apto para pieles normales que toleran bien el pH alcalino; las pieles sensibles y reactivas preferirán un jabón surgras o un syndet
- Afeitado: el jabón de Marsella, al hacer espuma entre las manos, crea una emulsión lubricante para un afeitado suave —un uso tradicional bien consolidado
Jabón de Marsella para el cabello: ¿cómo utilizarlo sin dejar residuos?
Es perfectamente posible utilizar el jabón de Marsella como champú, siempre que se controle su pH alcalino en el cuero cabelludo. A diferencia de un champú formulado con un pH de 4,5–5,5, el jabón de Marsella deja el cabello apagado y enredado si no se neutraliza la alcalinidad residual.
- Aclarado ácido sistemático: 1 cucharada sopera de vinagre de sidra en 500 ml de agua tibia tras el lavado con jabón; neutraliza el pH y cierra las escamas capilares
- Ideal para el cabello graso: el jabón de Marsella blanco (de coco) es más purificante que la mayoría de los champús naturales; los resultados son visibles tras 2-3 semanas de adaptación
- No recomendado para cabellos teñidos o muy dañados: el pH alcalino abre las escamas y acelera la decoloración
Jabón de Marsella, jabón de Alepo o jabón vegetal artesanal: ¿cuál elegir?
Los tres forman parte de la gran familia de los jabones vegetales, pero sus características son muy distintas.
- Jabón de Marsella: solo aceite de oliva o de coco —el más versátil, para el cuerpo, la ropa y el hogar—; acción purificante moderada; pH alcalino estándar
- Jabón de Alepo: oliva + laurel — eficaz para pieles problemáticas y cueros cabelludos grasos — no apto para la colada
- Jabón artesanal surgras elaborado mediante el proceso en frío: diversos aceites + 5-10 % de ingredientes surgras — el más hidratante y suave para las pieles secas — consulta nuestra página sobre jabón surgras
- Para la certificación ecológica del jabón: consulta nuestra página sobre jabón ecológico — el jabón de Marsella puede certificarse como ecológico si sus aceites proceden de la agricultura ecológica