El champú para perros está formulado para respetar el pH cutáneo canino (entre 5,5 y 7), muy diferente del pH humano (entre 4,5 y 5,5). Un champú para personas altera la película hidrolipídica del perro, lo que favorece la sequedad cutánea, las sobreinfecciones y el picor. Los perros tienen una capa córnea más fina que la de las personas; su piel es relativamente más permeable a los principios activos tópicos. La frecuencia óptima varía según el tipo de pelaje: cada 4 a 6 semanas para un perro de pelo corto que vive en casa, y con mayor frecuencia para un perro de caza o muy activo. La barrera cutánea es la primera línea de defensa del organismo: un champú inadecuado o un uso demasiado frecuente la debilita y aumenta el riesgo de dermatitis atópica.
La gama de champús caninos abarca indicaciones muy variadas:
Los champús medicinales están indicados para casos concretos. El champú con clorhexidina (0,5-3 %) + climbazol trata las piodermitis bacterianas y las sobreinfecciones por Malassezia. El champú queratolítico (ácido salicílico, azufre) trata la seborrea y la descamación cutánea. El champú para piel seca (urea, ácido láctico, glicerina) hidrata y regenera la epidermis de las pieles xeróticas. El champú-crema calmante (fitosfingosina + aceites esenciales calibrados) está indicado para las dermatitis atópicas crónicas. Estos champús requieren un tiempo de actuación de entre 5 y 10 minutos antes de aclararlos; en casos graves, su uso debe ser supervisado por el veterinario.
El perro atópico tiene una barrera cutánea deficiente: su piel deja pasar los alérgenos y pierde más agua de lo normal. El champú ideal no contiene fragancias sintéticas ni conservantes irritantes (MIT/CMIT), tiene un pH ligeramente ácido y está enriquecido con lípidos reparadores (fitosfingosina, ceramidas) y agentes calmantes (avena, bisabolol). El aceitede argán (ácidos grasos insaturados, vitamina E natural) es un principio activo reparador de lípidos compatible con las fórmulas dermatológicas para perros atópicos. A veces se recomiendan los baños frecuentes con un champú suave para eliminar los alérgenos depositados en el pelaje de los perros que padecenalergia estacional al polen.
El champú seco en polvo o en spray resulta útil entre dos baños completos, para perros enfermos o debilitados, y para salidas puntuales. Las fórmulas en polvo (almidón de maíz, talco absorbente, arcilla de caolín) absorben el exceso de sebo y los olores: se aplican sobre el pelaje seco, se masajea y, a continuación, se cepilla. Ni el animal ni el dueño deben inhalar el polvo. En caso de uso habitual, hay que vigilar la acumulación de residuos en los pliegues (axilas, ingle), ya que puede irritar la piel.