¿Qué es la artritis y en qué se diferencia de la artrosis?
La artritis hace referencia a cualquier inflamación articular; es un término genérico que engloba más de 100 patologías distintas. La distinción fundamental que hay que tener en cuenta es la que existe entre la artritis inflamatoria (desregulación del sistema inmunitario) y la artrosis (desgaste mecánico), dos mecanismos diferentes que requieren enfoques terapéuticos opuestos. Nuestra gama de productos para el dolor articular ofrece soluciones adaptadas a cada perfil.
- Artritis inflamatoria (autoinmune): rigidez matutina > 60 min, dolor en reposo y por la noche, afectación bilateral y simétrica, marcadores inflamatorios elevados (VS, PCR) —típico de la poliartritis reumatoide
- Artrosis: dolor mecánico (el esfuerzo lo agrava, el reposo lo alivia), rigidez matutina breve (< 30 min), marcadores biológicos normales
- Artritis séptica: artritis infecciosa — articulación caliente, enrojecida e hinchada + fiebre — urgencia médica absoluta — se requiere tratamiento antibiótico inmediato
- Artritis microcristalina: gota (urato) o condrocalcinosis (pirofosfato) — crisis agudas monoarticulares, hiperuricemia documentada
- Una artritis de aparición progresiva, bilateral, acompañada de fatiga y pérdida de peso, requiere una evaluación reumatológica completa sin demora
Poliartritis reumatoide: diagnóstico y marcadores biológicos
La poliartritis reumatoide (PR) es la forma más frecuente de artritis inflamatoria (1 % de la población); su diagnóstico precoz es crucial para prevenir la destrucción articular irreversible. Para los dolores reumáticos asociados, consulte nuestra página dedicada a este tema.
- Criterios diagnósticos ACR/EULAR 2010: afectación de ≥ 1 articulación pequeña + duración ≥ 6 semanas + marcadores biológicos positivos + puntuación de presentación clínica — una puntuación ≥ 6/10 confirma el diagnóstico
- Factor reumatoide (FR): positivo en el 70-80 % de los casos de AR — aunque poco específico (presente en otras enfermedades y en el 5 % de la población sana)
- Anti-CCP (antipéptidos citrulinados): marcador específico en el 95 % de los casos de AR — puede dar positivo antes de la aparición de los síntomas — gran valor pronóstico
- Imagenología temprana: la resonancia magnética y la ecografía articular son más sensibles que la radiografía para detectar erosiones tempranas — modificación del tratamiento desde las primeras semanas
- Plazo óptimo para iniciar el tratamiento: < 3 meses tras el inicio de los síntomas — cada mes de retraso aumenta el riesgo de destrucción articular irreversible
¿Qué complementos naturales pueden ayudar a tratar la artritis inflamatoria?
Los complementos naturales pueden ayudar a reducir las molestias entre brotes —como complemento estricto del tratamiento médico de fondo (metotrexato, bioterapias), nunca como sustituto en las formas evolutivas. Descubre las fórmulas en nuestra gama «Confort articular».
- Omega-3 (EPA/DHA): reducen la síntesis de prostaglandinas y leucotrienos proinflamatorios; los metaanálisis muestran una reducción de la rigidez matutina en la AR con ≥ 2,7 g de EPA+DHA al día
- Cúrcuma (curcumina): inhibe el NF-kB y el TNF-α —vías implicadas en la inflamación sinovial de la AR—; fórmula liposomal o con piperina para mejorar la biodisponibilidad
- Glucosamina + condroitina: apoyo estructural del cartílago — más documentadas en la artrosis, pero útiles como coadyuvantes en las formas mixtas
- Dieta antiinflamatoria: dieta mediterránea — omega-3, verduras de colores, aceite de oliva — reducción documentada de los marcadores inflamatorios (PCR) en la AR
- Cualquier suplementación debe ser validada por el reumatólogo debido a las posibles interacciones con los inmunosupresores y las bioterapias
¿Cuáles son las complicaciones sistémicas de la artritis y las nuevas terapias?
La artritis inflamatoria no es solo una enfermedad articular: conviene conocer sus complicaciones extraarticulares y los avances terapéuticos para optimizar el tratamiento con el reumatólogo.
- Complicaciones cardiovasculares: la artritis reumatoide duplica el riesgo de infarto de miocardio; la inflamación sistémica crónica es aterogénica; es imprescindible un control estricto de la actividad inflamatoria
- Osteoporosis secundaria: inflamación + tratamiento prolongado con corticoides — suplementación sistemática con calcio y vitamina D3 durante cualquier tratamiento con corticoides
- Metotrexato (MTX): tratamiento de fondo de referencia — reduce la progresión radiológica — suplementación obligatoria con ácido fólico para prevenir los efectos tóxicos
- Bioterapias (anti-TNF, anti-IL-6, anti-JAK): revolución terapéutica — se dirigen a mediadores específicos de la inflamación — permiten la remisión en el 30-50 % de los casos refractarios al MTX
- Objetivo terapéutico «treat to target»: alcanzar la remisión o una baja actividad de la enfermedad (puntuación DAS28 < 2,6) — evaluación mensual en fase activa